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Ránking | "Uh! a este no lo banco..."

10 personajes flojos de 10 series que amamos

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Por: Florencia Orsetti

Esos que te arruinan el capítulo, ¡y la temporada!

Hay personajes con los que es muy difícil empatizar, pero que están bien escritos y construidos. Frank Underwood (House of Cards) es un ejemplo interesante, Cersei (Game of Thrones) también en mi opinión. Pero hay otros que son tan estereotípicos, inverosímiles y fluctuantes que no los tragamos con nada, especialmente si tienen una personalidad mala onda o pedante. 

Todas las grandes series tienen mínimo un personaje odioso y los de esta nota son muchos de los que más odio. ¿Hay forma de quererlos y empatizar con ellos? Si quieren debatir, nos leemos en comentarios.

  • 10
    Kate (Lost)
    Cuando a un personaje femenino le dan un triángulo amoroso, en general la pintan como a la “perra egoísta” que poco piensa en los demás y que pone sus necesidades por encima de las de los demás. Sexismo, ¿dónde? Eso mismo es Kate, un personaje excesivamente dramático que hace un escándalo por todo. Para colmo, la actriz Evangeline Lilly la termina de hacer insufrible con esas miradas fulminantes.
  • 9
    Lisa (Los Simpson)
    En Los Simpsons originales no creo que exista un personaje flaco o detestable, pero en las temporadas más mutantes, varios personajes perdieron su esencia y Lisa particularmente fue de los que más me molestaron porque su intelecto y pasión por la militancia se mezcló con la idiotez heredada de ¿Homero? Nah, en serio, se volvió extremadamente pedante. En la temporada 18 tenemos episodios como “Little Big Girl” (en el que de por sí ya es patética la huida de Bart para casarse con una chica), en los que Lisa se convierte en nativa americana. Ni hablar del episodio de la temporada 21 (Pranks and Greens) en el que se la pasa diciéndole a todo el mundo que es un “loser”.
  • 8
    Samwell (Game of Thrones)
    Si no fuese por la sexta temporada, Sansa sería un buena contendiente para esta lista, pero Samwell continúa siendo de lo más odiosos que existe. Sam es simpático, dirían algunos, pero para mí esconde un narcisismo y un orgullo ridículos. Hay momentos en los que pareciera que se creen mejor que toda la Guardia de la Noche. Las escenas con Sam tratando de ser un buen padre le dan a la serie un tono de sitcom que a mí personalmente me da nauseas.
  • 7
    Fish Mooney (Gotham)
    Fish se gana el odio de los fans más cerrados por ser un personaje original, que no surge de los comics. El tema real es que acá se mezclan el mal personaje con la mala actriz. Jada Pinkett-Smith sobre actúa y exagera a una villana genérica que vuelve a toda la trama ridícula y que se entromete en un montón de asuntos que no cortan ni pinchan en el hilo argumental principal. Al final de la primera temporada pensamos que la habían liquidado, pero no, volvió y la sufrimos por varios episodios más.
  • 6
    Zoe Barnes (House of Cards)
    Zoe es el estereotipo de la desesperada que no piensa antes de actuar. Recuerdo pocos personajes tan caprichosos en TV. No es exagerado contarles que tardé muchísimo en terminar la primera temporada de la serie simplemente porque no me la bancaba. Es un personaje femenino que duele al lado de otros como Claire. Sí, hay diferencia de edad y carácter, claro, pero a veces pareciese que Zoe era el chivo expiatorio para que Frank y los televidentes se burlen de algo. Menos mal que la fletaron.
  • 5
    Lee Sizemore (Westworld)
    ¡Qué paradoja que el líder de guion del parque de Westworld sea un personaje escrito de forma tan básica y ridícula! De todas formas, yo creo que tiene mucho que ver la forma en que Simon Quarterman lo interpreta. En cada escena que aparece, lo normal es que te encuentres pensando “¡Ay no, este tipo de nuevo!”. Arrogante y asqueroso, tiene cara de estar oliendo la baranda de un calzoncillo usado todo el tiempo. Es imposible que Lee te caiga bien.
  • 4
    Andy (The Office)
    Tras 9 temporadas, es lógico que un personaje evolucione, pero Andy directamente se fue al pasto. El personaje es antipático y odiable desde el inicio, pero con el paso de las temporadas uno termina queriéndolo como a cualquier gruñón inofensivo. El problema ocurrió en la última temporada, cuando se volvió egoísta y cruel, especialmente en su relación con Erin. Pasó de ser uno de los más divertidos a convertirse en uno de los más odiados.
  • 3
    Josie (Twin Peaks)
    Existe solo un personaje más molesto que James en Twin Peaks… Josie arranca como un buen personaje, pero se degenera en uno manipulador y pierde todo el sentido. Nos la pintan como la pobre víctima de Catherine Martell (Piper Laurie), pero cuando la oscuridad toma su corazón, pasa a ser objeto de burla porque hacerse la mala a Josie no le queda bien. Tiene un final tremendamente ridículo que no se van a imaginar ni con un viaje de LSD encima. De no creer.
  • 2
    Ted (Breaking Bad)
    Ted es un vivo bárbaro, evasor de impuestos y capo de los negocios negros. Es de los personajes de la serie con los que más difícil es empatizar ya que de entrada nos lo pintan como un tipo sin escrúpulos. Dejando eso de lado, el tipo es increíblemente estúpido y se sepulta del todo llegando a las últimas temporadas cuando se gasta el dinero de Skyler en un Mercedes, sabiendo bien que si no paga su deuda, iría a prisión. Y ni hablar del tropezón final...
  • 1
    Lori (The Walking Dead)
    A esta altura casi que ni hay personaje de The Walking Dead que me caiga bien. Podríamos hacer una lista larguísima de personajes insoportables, pero yo creo que no hubo uno tan vil como Lori. Es un personaje que me dolió mucho porque fue el primero que encontré muy diferente a como es en el comic. En la serie es el estereotipo de mujer histérica, un torbellino de emociones que toma decisiones estúpidas. Nunca me gustó el triángulo amoroso Shane – Rick – Lori, es un melodrama innecesario, muy telenovelero, que despierta poca empatía. Si la serie nació muerta como drama serio, es justamente por esto.

1. Kate (Lost)

Cuando a un personaje femenino le dan un triángulo amoroso, en general la pintan como a la “perra egoísta” que poco piensa en los demás y que pone sus necesidades por encima de las de los demás. Sexismo, ¿dónde? Eso mismo es Kate, un personaje excesivamente dramático que hace un escándalo por todo. Para colmo, la actriz Evangeline Lilly la termina de hacer insufrible con esas miradas fulminantes.
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