Publicado el

Analisis | Análisis de cómics

ANÁLISIS: “Venom #150”

Volver a la home

Por: Germán Perrotta

El simbionte vuelve a sus raíces noventosas.

Las numeraciones originales se van a poner de moda de nuevo y Venom no es la excepción a este recurso al que apelará Marvel este año, más teniendo en cuenta que el personaje es un favorito de los fans a pesar de los continuos cambios que sufrió en sus últimas interpretaciones.


Para el aniversario del personaje, la editorial decidió que Eddie Brock vuelva a juntarse con el extraterrestre y para celebrarlo, reunió a tres equipos creativos compuestos por Mike Costa en el guión y Tradd Moore, Robbie Thompson y Geraldo Sandoval además de David Michelinie y Ron Lim, quien vuelven a trabajar juntos nuevamente para una historia del personaje.

La primera de ellas, “Heart of Darkness”, es la mejor de las tres. Antes que nada, Costa tiene la tarea de volver a presentar la relación del simbionte con Eddie para los nuevos lectores que quizás se puedan a llegar a enganchar con él. Es una especie de relación abusiva en la que no queda claro si el malo es el extraterrestre o su host, ya que ambos parecen tener buenas intenciones pero mientras que el primero siempre decide actuar con violencia extrema ante algún conflicto, el segundo al tratar de contenerlo termina en la inacción completa. Nunca encuentran un punto medio en el que ambos se puedan manejar y por ese motivo su relación es interesante. Son frenemies en un mismo cuerpo. Además, que Tradd Moore sea el dibujante elegido para comenzar el cómic es una de las mejores decisiones de la editorial. Con la doble página al principio queda clarísima la naturaleza del personaje sin la necesidad de las palabras que pueda aportar Costa. Y otra cosa clave y muy difícil de hacer es que simpaticemos con él, pero Moore puede hacerlo al mostrarnos a Eddie en su apogeo pero hace la transición para mostrarlo cuando sufre de cáncer. Esta representación es tan rápida que es medio difícil no sentir algo. Habrá que esperar cómo continúa la historia del guionista sin la compañía de Moore, que no va a ser el artista regular del cómic.

El segundo relato, “Dependece Day”, está a cargo de Robbie Thompson y Geraldo Sandoval y sirve como una conclusión a Venom: Space Knight, un cómic que no muchos deben haber leído antes de su cancelación. Esta elección es una descolgada, primero porque Thompson pareciera contar todo lo que necesita para su cierre de una forma apurada. Pasan demasiadas cosas en poco tiempo. Flash perdió al simbionte en una pelea y vemos que se encuentra preocupado por él, a quien siempre trató de cuidar, una actitud muy diferente a la de Eddie en la historia anterior. Quizás hubiese funcionado mejor si no hubiera estado dentro de un mismo cómic con otras interpretaciones. El estilo de Sandoval calza perfecto con el guión y nos muestra que lentamente el traje de Flash va adquiriendo distintos looks que coinciden con la creciente  agresividad que el simbionte demuestra a lo largo del tiempo. Sin embargo, el problema es que Flash y Eddie están mostrados de una forma bastante parecida. Eso podría llevar a la confusión si los nuevos lectores no tienen idea de quién se trata cada uno.

Para cerrar, “Malled” es la historia escrita por David Michelinie, el co-creador de Venom y Ron Lim, artista de Infinity Gauntlet. Acá vemos la versión más tradicional y conocida del personaje, pero al mismo tiempo muestra a Brock como alguien que busca redimirse, algo que va con el tono del nuevo (?) camino que va a tomar el título. Y también podemos ver que el simbionte piensa antes de actuar, una característica que se aprecia durante un enfrentamiento en el que responde a la agresión verbalmente y no físicamente. Lim le pone el toque nostálgico que este número necesitaba. Decide darnos al musculoso con la lengua asquerosa descontrolada, el más conocido por todos los fans de Spider-Man que comenzaron a leer sus cómics en los años noventa.

En resumen, Venom #150 es una buena antología que muestra diferentes etapas del personaje a lo largo de los años. Y aunque no les interese, miren los dibujos de Tradd Moore porque son espectaculares.

Veredicto: