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Analisis | Super Enemigos

ANÁLISIS: Injustice 2 (PS4, XONE)

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Por: Mariano Rizza

Tags: Injustice 2
Nuestro fan número uno de DC se enfrenta a la secuela del gran combate de superhéroes.

Pasó un año desde la primera imagen filtrada hasta el momento que lo tuviste en tus manos. Entre teasers, trailers y hasta una eufórica campaña de marketing y transmisiones constantes, NetherRealm Studio y Warner Bros. Interactive Entertainment se ocuparon con una determinación casi obsesiva de que vos y todo el mundo conocieran la propuesta de Injustice 2. Y sin embargo cuando empezás a jugar te das cuenta que esta nueva entrega del título de pelea con personajes de DC Comics tiene mucho para ofrecer, aún más de lo que la extensa campaña promocional mostraba. 

Mentiría si dijera que es la evolución del primer juego, ya que más que transformarse en otra experiencia, Netherrealm ofrece más de lo mismo, puliendo asperezas y agregando lo mínimo e indispensable para que “lo mismo” sea exactamente lo que necesitamos del juego.

Imaginate que estás jugando al primer título. Los controles responden con la misma suavidad y efectividad, los personajes se mueven e interactúan con los ambientes de la misma manera y los factores que pueden determinar o no nuestra victoria son los mismos. Esa ecuación ya asegura un juego que funciona, algo que suena obvio pero que no todos los títulos lanzados al mercado consiguen.

A partir de esta base firme, más que agregar mecánicas y variantes, Injustice 2 ajusta la experiencia. Como cuando luego de hacerte la chocolatada con la misma fórmula durante años llega un momento que lográs perfeccionarla a tu gusto, el estudio responsable de las últimas entregas de Mortal Kombat y la franquicia de DC encontró el punto exacto de lo que esta franquicia precisa para funcionar: fluidez y accesibilidad en los combos, un balance más concienzudo entre los personajes que en el juego anterior, y una amplia variedad de opciones dentro del extenso plantel de más de treinta héroes y villanos, que logran que el juego trascienda a la frase fácil de aprender, difícil de dominar, agregando un estadío que podríamos designar como “placentero de intentarlo”. 

El género Fighting es de los menos inclusivos en el gran mundo del gaming. Cada vez que sale un nuevo King of Fighters, la gran mayoría de los jugadores se sienten como frente a esos anuncios clasificados que convocan a postulantes de 18 años de edad con 35 años de experiencia. Injustice 2, por su lado, invita a todo el mundo a jugar, dando las herramientas necesarias para que el proceso de aprendizaje no sólo sea entretenido y sin sobresaltos sino que por sobre todas las cosas, sea lógico.

No toma mucho tiempo lograr saltar de un combo de tres golpes a una cadena de diez o quince, adjudicándose pequeños triunfos personales dentro de cada combate, lo que nos motiva a dejar de espamear la secuencia conseguida y animarnos a explorar el resto del arsenal de nuestro personaje favorito. Esto también también ayuda a los recién llegados a saltar a la modalidad multijugador en línea sin miedos, ya que por más que estemos en desventaja frente a un jugador experimentado, las herramientas para desenvolvernos con confianza están disponibles. 

Otra gran manera en la que el juego consigue mantenernos en el loop de “una pelea más” es su inclusión más promocionada: la posibilidad de coleccionar distintas piezas de vestimenta que no sólo alteran la apariencia de nuestro personaje, sino sus estadísticas. La posibilidad de ensamblar atuendos alternativos de nuestros personajes predilectos es un gran punto a favor, pero mejor aún es la posibilidad de combinar elementos para crear skins originales, ya que la customización siempre es mejor cuando nace de nuestra propia creatividad.

Si a eso le sumamos que cada canillera, guante o casco no sólo hace que nuestro peleador elegido sea único, sino que mejoren sus habilidades y hasta se implementen ataques nuevos, estamos en condiciones de afirmar que tanto como los multiversos de DC Comics, las posibilidades frente a cada adversario son infinitas.

Y Multiverso no es una palabra tomada al azar ya que, siguiendo el canon del material de origen, Injustice 2 ofrece una modalidad de juego así bautizada, donde podemos encontrarnos con una ilimitada variedad de contenido diario adicional en forma de desafíos que van desde enfrentamientos contra personajes cuya salud se regenera hasta niveles donde el suelo es resbaladizo como si estuviéramos en un nivel de nieve en un juego de Family.

Mientras que esta modalidad (trasladada desde Mortal Kombat X) suma otro motivo para mantenernos jugando, las recompensas que recibimos hasta cuando somos derrotados crean un cóctel Pavloviano que reforzado por su relación precio calidad, hacen de Injustice uno de esos títulos que pueden ser jugados hasta la llegada de una nueva secuela o directamente una nueva generación de consolas.

Desde ya, nada es perfecto en el multiverso y vamos a encontrar algunos problemas que no interrumpen la experiencia, pero sí podrían haber sido tomados en cuenta. El hecho de recibir recompensas luego de cada una de nuestras acciones, sean estas exitosas representa un refuerzo positivo... pero lamentablemente los ítems obtenidos se repiten hasta el hartazgo, y desde el vamos es más fácil que completemos atuendos enteros del resto de los personajes antes de obtener dos piezas de armadura del héroe o villano de nuestra elección.

Esto obedece más a leyes de Murphy que de programación, pero hipérbole aparte, no empiecen a jugar pensando que en un par de días van a obtener el traje de su elseworld favorito de DC porque completar los atuendos es una tarea dilatada que requiere una gran cantidad de micromanagement, enfriando la calentura que tenemos con el juego por culpa de grandes pausas para administrar el guardarropas, cosa que solemos evitar furiosamente en la vida real.

Para los jugadores más jóvenes que no comprenden los títulos donde no hay cofres para abrir, esto puede ser algo común. Para aquellos que se identifiquen más con quien les escribe y dejaron los albumes de figuritas archivados hace tiempo, dedicar tiempo a abrir estas cajas se transformará en un hastío.

Aún así, esto sólo es un pequeño traspié en un juego donde todo está pensado para dejarnos con la boca abierta y ganas de más, siendo el broche de oro su modo historia, el cual decidí dejar para el final para demostrar que son las mecánicas de juego de peleas y, sobre todo, su contenido lo que destacan por sobre todas las cosas a Injustice 2.

Continuando la cronología del primer título, nos encontramos en una Tierra donde el régimen totalitario impuesto por un Superman enloquecido fue derrocado por una resistencia compuesta por héroes y villanos, quienes ahora buscan recomponer al mundo mientras alojan a los aliados del dictador preso en una cárcel diseñada específicamente para mantenerlo contenido. Cuando una nueva amenaza de dimensiones desproporcionadas amenaza la vida del planeta entero, la opción de liberar al último hijo de Krypton puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. 

Injustice 2 desarrolla esta secuela sin sentir ningún tipo de vergüenza a la hora de caer en cursilerías comiqueras, lo que en dosis correctas es lo mejor del género de superhéroes. Mientras que haber leído la historieta periférica que durante cuatro años unió a los dos lanzamientos nos dará un contexto interesante, no es una necesidad excluyente para comprender las motivaciones de todos los actores involucrados.

Sabiendo esto, la mejor manera de disfrutar la historia es concentrándose en sus personajes, los cuales llevados a la vida por unas actuaciones de voz soberbias, un paquete de texturas incomprensiblemente realista y tal vez la mejor captura de rostros vista en la actual generación de consolas, resultan la mejor representación del panteón de DC que se haya visto en un medio audiovisual.

Desde los chistes de Flecha Verde hasta los chistidos de Damian Wayne, la exactitud a la hora de capturar la esencia de los personajes no tiene comparación, al punto que no hace falta ser fanático de DC para poder apreciarlo - pero claro está, serlo hará que la avasalladora cantidad de Easter Eggs y referencias a la editorial sumen puntos extra. 

NetherRealm Studios refrescó al género de peleas haciendo que la mitología pase en pantalla y no por fuera, logrando que el Modo Historia sea tan importante como el multiplayer e incluso amplía la experiencia permitiendo que tomemos pequeñas decisiones como con quién enfrentarnos a diversos enemigos en distintos capítulos y hasta bifurcándose en el desenlace, brindando finales alternativos.

Mientras que en la historia todo está guionado, el juego encuentra excusas constantes, como sueños o flashbacks, para mostrarnos los distintos trajes disponibles para los personajes. Las historias paralelas a la trama, la incorporación de personajes categoría B y la decisión de perpetuar el canon de este mundo paralelo hacen que lo logrado con la historia en Injustice 2, pueda pararse sin vergüenza entre historias como Crisis en las Tierras Infinitas o The New Frontier.

Cuando uno analiza juegos, la oportunidad de revisar esos títulos que rompen con todos los paradigmas preestablecidos son atesoradas como si lo hubiéramos desarrollado nosotros mismos. Injustice 2 no significa ningún tipo de revolución, pero sí es un placer ver como se banca cualquier tipo de comparación y prueba de resistencia, lo que lo define como un juego sólido y muy disfrutable. Mientras que el publicitado sistema de customización podría funcionar mejor, el juego es inclusivo para jugadores de todos los niveles, es divertido y está lleno de contenido para fanáticos y detractores de DC Comics por igual.


El juego de Netherrealm despliega un apartado tecnico al tope de gama y entrega una experiencia que sobrepasa las expectativas de la relación entre precio y calidad, sobre todo para quienes se encuentran en esa situación del gaming de sólo poder comprar un juego nuevo cada varios meses. Sea para jugarse como Party Game o para convertirse en un profesional, Injustice 2 es tan efectivo como una trompada de Superman a la pera.