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Analisis | Análisis de cómics

ANÁLISIS: "Batman #23"

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Por: Germán Perrotta

Bruce Wayne y Alec Holland conforman una de las mejores duplas superheroicas en años.

Tom King y Mitch Gerads volvieron a juntarse en el título de Batman después de la historia que protagonizaron Bruce y Selina Kyle, una que hasta este número era la mejor desde el relanzamiento producido por Rebirth.


Si abandonaron el título porque la versión de Batman ideada por King no es una que les termina de cerrar como a varios lectores, no se preocupen, porque aquí el verdadero protagonista es Alec Holland a.k.a. Swamp Thing. Además, no necesitan saber nada de los ejemplares anteriores. La trama que los junta es bastante sencilla, La Cosa del Pantano llega a Gotham para que Batman lo ayude en la investigación de un asesinato. Esto no sería nada novedoso si no fuese porque la persona muerta es nada más ni nada menos que el padre de Holland, un hecho que le permite a King lograr una conexión mucho más profunda entre los personajes debido a la pérdida de ambos. Para los que leyeron el crossover con Flash, sabrán que Bruce llegó a estar con Thomas Wayne, su papá del universo Flashpoint por un rato pero volvió a quedarse solo otra vez.

Esta unión podría generar un relato completamente sombrío, pero King y Gerads hacen que al mismo tiempo sea muy graciosa, tanto desde los diálogos entre Bruce y Alec como desde lo artístico, ya que muchos personajes hablan mediante sus reacciones, especialmente cada vez que Swamp Thing está en el mismo lugar que ellos, como las que involucran a Gordon y a Alfred en la mansión. Y ver a Batman como el personaje que más habla durante todo el número es algo que no se acostumbra por su naturaleza cerrada con respecto a los demás, pero acá ocupa el lugar de consejero en relación al sufrimiento de la criatura y las distintas perspectivas que cada uno de ellos tiene con respecto a la pérdida, el dolor y la venganza. Otra cosa que supongo que a muchos les va a gustar es verlo de nuevo en su trabajo como detective y menos en su papel de superhéroe.

A pesar de tratarse de un solo número, la dupla decidió dividir al cómic en ocho capítulos cortos, cada uno de ellos poseedor de títulos que establecen el tono de lo que sigue. Y como en Sheriff of Babylon, Mitch Gerads le brinda su clásico estilo gritty pero hermoso al mismo tiempo que lo diferencia de otros dibujantes en la actualidad. Esto es mucho decir si tenemos en cuenta que King estuvo acompañado por grandes artistas, tanto en DC como en Marvel, pero sucede lo mismo que en el caso de Brubaker y Phillips. Parecen estar hechos el uno para el otro. Si a la habilidad que despliega Gerads a lo largo del cómic que posee varios paneles le sumamos las excelente caracterización de Swamp Thing por parte de King, ambos hacen que quiera volver a leer un título protagonizado por la criatura, que ya anduvo dando vueltas por otros títulos como en el de Superman. Lo único que pido es que si tienen una historia, sea una miniserie separada de los títulos del universo principal.

En resumen, “Batman #23” es el mejor cómic de King en el título y mucho de eso tiene que ver con Gerads. Lo repito porque actualmente y desde hace mucho tiempo, los artistas pasaron a un segundo plano en una industria que valora mucho más a los guionistas, y no por su habilidad para escribir sino en la rapidez con la que lo hacen. Sigan a esta dupla en cualquier proyecto en el que los vean. Y anoten: el próximo va a estar concentrado en Mister Miracle. Imperdible.

Veredicto: