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Ránking | Lectores con nostalgia

Aprendé y divertite MÁS: otras 10 revistas infantiles argentinas

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Por: Cecilia Bona

Tags: Revistas
Vos lo pediste y nosotros cumplimos. Nos metimos al arcón de los recuerdos y te trajimos esto.

Montados en el éxito que tuvo el primer post en el que hablamos de revistas para niños de todos los tiempos y envalentonados por los comentarios donde nos pedían más información y que no olvidáramos tal o cual publicación, los Malditos Nerds decidimos dedicarles una segunda parte. 

Acá van a encontrar material desde las primeras décadas del siglo pasado hasta los próximos años después del 2000. No te quedes afuera: cuando lo termines de leer contanos si leías estas revis o no, si te las comprabas, si te aburrías, si se las sacabas a tu hermano mayor o si heredaste una vieja colección de tu abuelo. ¡Re-bienvenidos al pasado!

  • 10
    Bolita
    La revista “ideal para el niño y la niña” y en colores, apareció en 1931. Se llamaba Bolita y era una idea del periodista Muñiz Lavalle a partir de un dibujo del maestro Lino Palacio.

    Rebobinemos la historia. En las primeras décadas del siglo pasado, el diario La Prensa salí acompañado por un suplemento infantil donde Palacio dibujaba la tira “La barra de Bolita”. Los fanáticos de la historieta empujaron su edición en solitario, como revista para chicos donde se priorizaban el humor y el entretenimiento.

    Aunque no duró demasiado tiempo, aún hay quienes conservan ejemplares. En sus tapas puede verse el seudónimo de Palacio, Ko-Ko, como firma de las ilustraciones humorísticas.
  • 9
    Simulcop
    ¿Cansado de que a tu compañero de banco siempre lo feliciten pos sus ilustraciones? ¿Querés ser un excelente dibujante pero naciste sin talento? ¡No te preocupes, niño de la década del ’50! Porque la revista Simulcop tiene la solución.

    Creada para “vencer las dificultades que tienes para realizar bien tus dibujos”, la publicación de Luis Laserre & Cía. y luego de Ediciones América contaba con ilustraciones de diversos tipos para que el escolar las calcase tal como eran en la realidad (o mejor dicho, respetando esquemas y convenciones universales).

    Parece que en aquella época poco importaba incentivar la imaginación de los infantes, se priorizaba el dibujo bien hecho (aunque estuviera calcado y no representara en lo más mínimo al dueño del trazo) que una ilustración de menor calidad. Simulcop es recordada tanto por quienes se sintieron salvados por sus diseños y quienes desarrollaron una profunda envidia contra los compañeritos a los que se la compraban.
  • 8
    Hobby
    “Ideas interesantes, de fácil realización para grandes y chicos”. Con esa frase se vendía en los años ’50 la revista Hobby. De solo ver las imágenes que en Internet se conservan de ella, se desprende ese aroma de papel añejado y ajado de las publicaciones de aquella época.

    Pero… ¿qué era Hobby? Podríamos catalogarla como una revista de manualidades, aunque su objetivo era aún más noble: instar a sus pequeños (y no tanto) lectores a hacer cosas en su tiempo libre. Por eso, la revista estaba compuesta de instructivos para armar maquetas, objetos a escala real y miniaturas. Los planos, diseños e ilustraciones que acompañaban el paso a paso eran de una calidad inolvidable.
  • 7
    El Libro Gordo de Petete
    A mediados de los ’70 Manuel García Ferré (el de revista Anteojito) dispuso que era tiempo de ordenar en una enciclopedia “todo lo que interesa y conviene saber”. Los miércoles de cada semana los kioskos ponían a la venta los fascículos coleccionables que integrarían cada tomo de la ambiciosa propuesta.

    Las ediciones estaban desarrolladas por “un extraordinario equipo de profesores especializados, dibujantes, fotógrafos, ilustradores y artistas de prestigio internacional” quienes se encargaron de llevar al papel lo que hasta el momento era una serie de TV protagonizada por el pichón de pingüino.

    Como los contenidos más serios quedaban reservados a los fascículos, el paquete incluía La revista de Petete, donde se priorizaba el entretenimiento a través de juegos, historietas, manualidades, recetas y páginas recortables. Muchos de sus contenidos siguieron siendo publicados en la revista Anteojito, como las aventuras de Pi-Pío, Calculín y Pelopincho y Cachirula.
  • 6
    La Nación de los Chicos
    En 1998 el diario La Nación (o más bien la Sociedad Anónima que lo edita) creó su grupo de revistas entre las cuales estaban RollingStone, Lugares y la que nos compete: La Nación de los Chicos.

    La publicación buscaba competir con las ya existentes Billiken, Anteojito y Genios, aportando material escolar e información curiosa e interesante para los pequeños lectores. Allí tenían lugar la ecología, la tecnología, los superhéroes y los inventos futuristas, como así también los datos históricos y científicos.

    La Nación de los Chicos se escurría del concepto que se tenía por entonces de su diario padre. Su estética era moderna, abundaban los dibujos y reinaba la descontractura. De hecho, las historietas tenían un lugar de privilegio y “Lejos Pratt” de Oswal, “Pajarito” de Peni o “Dani Nebulosa” de Calvi son recordadas hasta hoy.
  • 5
    Disney Explora
    Hasta no hace muchos años, sacar al mercado una revista todavía podía ser un negocio. Así lo planeó Disney, cuando en febrero del 2000 –a días del comienzo de clases- puso en venta Diseny Explora, pensada para niños curiosos ávidos de información entretenida.

    “A los chicos les gusta leer en papel. Si no, vea el éxito que tienen los libros de Harry Potter. Las revistas infantiles permiten acceder en forma económica a material didáctico. En la situación económica actual, a los padres se les vuelve complicado comprar libros", le explicó a La Nación Carlos Sarthe, el editor responsable de Disney Explora, con motivo de su lanzamiento.

    Aunque podemos enmarcarla en el plano de las “revistas argentinas”, lo cierto es que la Explora también se editaba en otros países de Letinoamérica. Con una estética más parecida a la Genios que a la Anteojito, el semanario mezclaba entrevistas a artistas o deportistas latinos del momento, figuritas de los personajes de Disney (los primeros en aparecer fueron los de Toy Story 2), chistes, videojuegos, correspondencia, manuales escolares y fascículos enciclopédicos coleccionables.

    “Una revista mejor por donde la mires”, vendía la publicidad que hoy podemos ver en YouTube. Si bien contaba con la maquinaria de una empresa como Disney detrás (el premio mayor de sus concursos era un viaje a Orlando para toda la familia), la Explora dejó de salir en 2001.
  • 4
    Selecciones Escolares
    Preguntales a tus viejos o abuelos, porque dudo mucho que hayas estado si quiera en los planes de Dios en agosto de 1959, cuando la editorial Codex sacó a la calle la revista quincenal Selecciones escolares. De novedoso formato (sus medidas eran 19 centímetros de alto por 13 de ancho), su nombre y las ilustraciones de tapa dejaban bien claro su contenido.

    Si necesitás un ejemplo, estos eran algunos de los temas que figuraron en el índice del número 34: Zoogeografía argentina, Mamíferos, Aves, Peces de la cuenca del Plata, Reptiles, Animales útiles, La Pascua de Resurreción, Inglés práctico… Sin embargo, los que la tuvieron en sus manos reconocen que el material escolar se amalgamaba con espacios de entretenimiento. Había cuentos, humor, experimentos, notas futuristas, crucigramas, curiosidades y la esperada “Selematch”, donde los lectores tenían que reconocer una imagen para participar del concurso por un diccionario.
  • 3
    Magic Kids / Big Channel
    La primera tapa fue un compendio de “los personajes del Big”: Batman, el Pato Lucas, el Demonio de Tasmania, Guepardo… Todos parecían celebrar (bueno, el hombre murciélago no tanto) la salida a la calle de la revista que homenajeaba al gran The Big Channel.

    Estamos en 1994, en pleno auge del canal infantil que llevaba a las pantallas hogareñas series y publicidades de juguetes inaccesibles. Sus creadores decidieron que era buena idea acompañar la programación con la tirada semanal del “big magazine” que, por solo $3,50 (dólares o pesos, estábamos en el 1 a 1) venía “con toda la re onda del Big”. Historietas, concursos, juegos, reportajes a las estrellas del momento y regalos completaban la noventosa edición.

    Cuando The Big Channel se fundió y lo reemplazó Magic Kids, sus ejecutivos también fueron por el soporte de papel. Así nació La revista del Magic cuyo objetivo era similar: entretener y no tanto enseñar, que para eso existían Anteojito y Billiken. Info de los personajes del canal, recetas, juegos, tiras y manualidades hicieron de este semanario uno de los más recordados de la época.
  • 2
    Mundo Infantil
    No hay ejemplos abundantes de publicaciones infantiles que hayan sido en realidad bajadas de línea político-partidarias. Sin embargo, aquí va una que quiso ser el quiebre de clases sociales y el puente directo entre el gobierno peronista de fines de los ’40 y los niños.

    Fundada en 1949, la revista tenía como objetivo destacar las figuras de Juan Domingo Perón y Eva Duarte y hacer hincapié en las acciones presidenciales. Puede ser que visto así suene fuerte y reprochable, pero si analizamos el contexto, veremos que la sociedad (y sobre todo las clases populares beneficiadas por las medidas oficiales) parecía preparada para que sus niños recibieran contenidos que les hablaran de lo mismo que debatían sus padres.

    Mundo infantil (de editorial Haynés) traía secciones fijas con contenido útil para los escolares, los artículos políticos en sí (como “Energía Atómica”, la página con datos sobre su desarrollo en la Argentina), historietas (se destacaban Alicia en el País de las Maravillas, Tarzán y Periquita), manualidades (la sección “Para nuestras amiguitas” incluía labores y consejos estereotipados), maquetas y juguetes para armar.

    Tras el bombardeo a Plaza de Mayo de 1955 y la expulsión de Perón del Gobierno, la revista duró unos números más y se dio por terminado su ciclo.
  • 1
    Lúpin
    Tal vez no lo creas muy vendible y mucho menos masivo, pero la revista especializada en aviación fue una de las que más años duró en la historia de las publicaciones para chicos. Creada por el historietista Guillermo Divito, el dibujante Guillermo Guerrero y el ilustrador y guionista Héctor Mario Sídoli, Lúpin estuvo en la calle por primera vez en 1966.

    Al principio, la revista aparecía en los kioskos cada 15 días editada bajo el sello de Ediciones GDS (por las iniciales de sus creadores). Luego pasó a ser mensual, pero durante 41 años no faltó en las manos de los niños que querían saber qué era de la vida del piloto de avión Lúpin, protagonista de la tira homónima y algo así como el alter ego de su hacedor, Guerrero –también piloto y parecido físicamente-.

    Sí, claro que entre sus páginas la publicación traía otras aventuras. Estaban Al Feñique, el boxeador Mosca Kid, Bicho y Gordi, Saltapone y Resorte y el Profe, entre otros. Aunque el gran acierto fueron los suplementos: aviones para armar o circuitos electrónicos, por ejemplo, muy distintos a las láminas del 25 de mayo que abundaban en el resto de las revistas para chicos.

    Lúpin (que es la castellanización del nombre de la pirueta aérea looping) dejó de salir tras la muerte de Sídoli. Solo (Divito también había fallecido), Guerrero inventó la revista Pinlu, protagonizada por el primo de aquel aviador que era él mismo.

1. Bolita

La revista “ideal para el niño y la niña” y en colores, apareció en 1931. Se llamaba Bolita y era una idea del periodista Muñiz Lavalle a partir de un dibujo del maestro Lino Palacio. Rebobinemos la historia. En las primeras décadas del siglo pasado, el diario La Prensa salí acompañado por un suplemento infantil donde Palacio dibujaba la tira “La barra de Bolita”. Los fanáticos de la historieta empujaron su edición en solitario, como revista para chicos donde se priorizaban el humor y el entretenimiento. Aunque no duró demasiado tiempo, aún hay quienes conservan ejemplares. En sus tapas puede verse el seudónimo de Palacio, Ko-Ko, como firma de las ilustraciones humorísticas.
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