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10 miniseries inglesas que cambiaron la historia de la televisión

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Por: Jessica Blady

Tags: Miniseries
Grandes miniseries inglesas hubo siempre, incluso antes de Netflix.

Hoy ya estamos acostumbrados a saborear los productos televisivos ingleses, en gran parte, gracias a la globalización de las diferentes plataformas de streaming. Pero esto no es nada nuevo, ya que la isla británica nos viene ofreciendo grandes miniseries desde hace varias décadas.

Repasamos (y recomendamos) estas diez obras que cambiaron la TV desde varios aspectos -narrativos, visuales y de producción-, porque como dicen: “lo bueno y breve, dos veces bueno”. 

  • 10
    Yo, Claudio (I, Claudius, BBC, 1976)
    Adaptada de las novelas “Yo, Claudio” y “Claudio, el Dios, y su Esposa Mesalina” de Robert Graves, esta clásica miniserie británica recorre la historia del Imperio Romano a través de los ojos de Claudio (Derek Jacobi), quien decide escribir su autobiografía y repasar las dinastías que lo antecedieron desde la muerte de Marcellus (24/23 DC) y el primer principado de Octavio Augusto. Todo muy teatral, desde los escenarios hasta los actores shakesperianos, incluyendo a Siân Phillips (Livia), John Hurt (Calígula) y Brian Blessed (Augusto). Poder, amorres y conspiraciones se encadenan en uno de los períodos más turbulentos de la antigüedad.
  • 9
    Tinker Tailor Soldier Spy (BBC, 1979)
    Antes de llegar a la pantalla grande de la mano de Gary Oldman y Tomas Alfredson, la novela de John le Carré se paseó por la TV inglesa en esta aclamada miniserie de siete partes. John Irvin dirige a Alec Guinness en la piel del clásico agente del MI6 George Smiley, retirado desde hace un año del servicio, que es obligado a volver al ruedo tras descubrir evidencias de que uno de los altos mandos de la agencia es un espía ruso. Con sólo la ayuda de algunos de sus viejos compañeros y su extraordinario poder de deducción, Smiley deberá encontrar a este “topo”, también responsable de su jubilación prematura.
  • 8
    Brideshead Revisited (ITV, 1981)
    Jeremy Irons, Anthony Andrews, Diana Quick y Laurence Olivier protagonizan esta nueva adaptación de la novela homónima de Evelyn Waugh. A lo largo de once capítulos, este drama romántico se concentra en la amistad de dos jóvenes muy diferentes, Charles Ryder (Irons), un muchachito sin familia ni dinero que, azarosamente, conoce a Sebastian Flyte (Andrews), descendiente de una adinerada prole católica en medio de una Inglaterra protestante. Charles, convertido en oficial de la armada, es asignado a Brideshead en la campiña, hogar de los Flyte donde afloran todos sus recuerdos de la juventud.
  • 7
    Boys from the Blackstuff (BBC, 1982)
    Cinco episodios necesita este drama escrito por Alan Bleasdale, en parte, como secuela televisiva de su obra “The Black Stuff”. Una historia cargada de humor, pero con tintes bastante trágicos cuando se trata de describir los devastadores efectos de la economía en la clase trabajadora británica. Una miniserie contundente que funciona como réplica a las políticas implementadas por Margaret Thatcher, protagonizada por cinco hombres desempleados que harán lo que sea para conseguir un trabajo digno en una Inglaterra que está acabando con la cultura de la clase baja.
  • 6
    The Singing Detective (BBC, 1986)
    Mucho antes de Robert Downey Jr., Michael Gambon se puso en la piel de Philip E. Marlow, protagonista de esta miniserie de seis episodios basada en la novela homónima de Dennis Potter. De lo mejorcito que dio la TV inglesa en la década del ochenta, un sentido homenaje al cine negro de los años treinta y cuarenta para contar la historia de un atormentado escritor de novelas de misterio que, atacado por una enfermedad debilitante, revive sus historias de detectives a través de extrañas alucinaciones.
  • 5
    Traffik (Channel 4, 1989)
    Antes de que Steven Soderbergh ganara su Oscar por “Traffic” (2000), el tema del tráfico de drogas ya lo habían explorado los ingleses en esta miniserie de seis partes que divide la trama en tres historias interconectadas: desde los responsables de la materia prima en Afganistán y Pakistán; pasando por los traficantes alemanes que llevan el producto hasta los consumidores británicos. En el medio, un ministro que lucha con este flagelo erradicando las plantaciones de amapola y regresa a Londres sólo para descubrir que su hija es una adicta a la heroína. Los límites de la política gubernamental se ponen en juego, mientras sigue adelante con su cruzada.
  • 4
    Pride and Prejudice (BBC, 1995)
    A esta altura, ya todos conocemos de qué la va el drama romántico basado en el clásico de Jane Austen. La muy independiente Elizabeth Bennet (Jennifer Ehle) no tiene apuro en casarse, pero sus convicciones empiezan a flaquear cuando conoce al adinerado y orgulloso señor Darcy (Colin Firth). Las primeras impresiones pueden ser engañosas y Lizzy pronto descubre que ese hombre tímido y altanero es más sensible y amable de lo que aparenta. La miniserie de seis episodios, dirigida por Simon Langton, mezcla romance y convivencia social de forma muy ingeniosa. Clases enfrentadas y conflictos familiares son el punto de partida de esta historia de amor poco convencional que retrata sin tapujos cierto sector de la sociedad inglesa de comienzos del siglo XIX.
  • 3
    State of Play (BBC, 2003)
    Antes de sumergirse en el mágico mundo de Harry Potter, David Yates dirige esta miniserie de seis episodios protagonizada por David Morrissey, John Simm, Kelly Macdonald, Polly Walker, Bill Nighy y James McAvoy. La historia gira en torno a la muerte de una investigadora política y la subsecuente indagación por parte de un periódico londinense. La cosa se complica un poco más porque el periodista principal, Cal McCaffrey (Simm) es un viejo amigo de Stephen Collins (Morrissey), miembro del Parlamento y jefe de la chica asesinada. Si esta historia de corrupción entre monopolios y el gobierno inglés les suena, es porque en 2009 Kevin Macdonald la reversionó para la pantalla grande con las actuaciones de Russell Crowe, Ben Affleck, Rachel McAdams y Helen Mirren.
  • 2
    The Night Manager (BBC, 2016)
    AMC y BBC One unen fuerzas para este drama basado en la novela “El Infiltrado” de John Le Carré, todo un experto en thrillers de espionaje. Este “evento televisivo” junta a Tom Hiddleston y Hugh Laurie (Dr. House) en una miniserie de ocho episodios llenos de intriga y suspenso. Una versión contemporánea de la historia original (ambientada después de la Guerra Fría), centrada en un ex soldado británico, Jonathan Pine (Hiddleston), reclutado por Angela Burr (Olivia Colman) para infiltrarse en el círculo íntimo del traficante de armas Richard Onslow Roper (Laurie) y así desbaratar sus planes, para lo cual deberá soportar sospechas, interrogatorios y, en última instancia, convertirse en un criminal.
  • 1
    Our Friends in the North (BBC, 1996)
    Considerada uno de los dramas más exitosos de la década del noventa, esta miniserie de nueve capítulos transita las convulsionadas existencias de cuatro amigos –Nicky (Christopher Eccleston), Geordie (Daniel Craig), Mary (Gina McKee) y Tosker (Mark Strong)- desde los optimistas años sesenta, hasta el turbulento 1995. La narración va saltando a través de diferentes períodos desde 1964, atravesando las vidas personales y profesionales de estos protagonistas, y alternándolas con los conflictos políticos de su pueblo natal en Newcastle, y en la capital londinense. Una excusa perfecta para tocar temas locales tan complicados como los proyectos de vivienda en los barrios menos afortunados, la corrupción policial, el ascenso Margaret Thatcher, el desorden político y eventos más puntuales como la huelga de mineros de 1984, un hecho que marcó bastante a los ingleses, el cual ya vimos en otras producciones como “Billy Elliot” (2000).

1. Yo, Claudio (I, Claudius, BBC, 1976)

Adaptada de las novelas “Yo, Claudio” y “Claudio, el Dios, y su Esposa Mesalina” de Robert Graves, esta clásica miniserie británica recorre la historia del Imperio Romano a través de los ojos de Claudio (Derek Jacobi), quien decide escribir su autobiografía y repasar las dinastías que lo antecedieron desde la muerte de Marcellus (24/23 DC) y el primer principado de Octavio Augusto. Todo muy teatral, desde los escenarios hasta los actores shakesperianos, incluyendo a Siân Phillips (Livia), John Hurt (Calígula) y Brian Blessed (Augusto). Poder, amorres y conspiraciones se encadenan en uno de los períodos más turbulentos de la antigüedad.
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