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Analisis | Análisis de cómics

ANÁLISIS: “Batman #22”

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Por: Germán Perrotta

Mucho decorado y poco relleno en este nuevo cómic protagonizado por el encapotado y el velocista.

Hasta el momento el crossover “The Button” es más desconcertante que intrigante. Más allá de la aparición del pin del Comediante, el resto de la historia tiene más conexiones con DC Rebirth y el universo Flashpoint que con Watchmen y sus personajes. Me hace dudar si vamos a ver a alguno de ellos en el futuro cercano.


Este ejemplar cuenta con Tom King y Joshua Williamson a cargo de la historia, sin embargo el único responsable del guión es Williamson, quien junto a Jason Fabok, toman las riendas del cómic y desplazan por primera vez a King desde que se hizo cargo del título. Creo que este número cumple las fantasías de aquellos que soñaban con el encuentro de Bruce y Thomas Wayne con creces, ya que ver a padre e hijo juntos cuenta con una carga emocional bastante grande que Williamson sabe cómo llevar a cabo. Y honestamente, todo lo bueno se concentra en la interacción entre ellos y en la explicación de por qué el universo Flashpoint sigue existiendo cuando todo indicaba que se había disuelto.

Sin embargo, descubrimos que Aquaman y Wonder Woman se pusieron de acuerdo en trabajar juntos para la captura de Thomas Wayne, quien llenó la baticueva de explosivos para hacerlos volar si llegaban a encontrarlo. Pero antes de hacerlo, Batman y Flash aparecen frente a él. Después de darse cuenta de que son reales, Flash le dice que pudo arreglar la línea temporal pero que algo desconocido sucedió y hace que este universo no desaparezca, todo mientras los soldados de la amazona y el atlante exploran la Mansión Wayne. Flash tiene que arreglar el Cosmic Treadmill a contrarreloj, mientras Bruce no le habla a su padre. A partir de ese momento se producen las mejores escenas del cómic que no voy a spoilear. Sólo voy a decir que te pegan right in the feelings, que los diálogos como las secuencias de acción están muy bien logradas y por sobre todas las cosas, se produce una charla entre padre e hijo que seguramente vaya a cambiar los cómics de Batman a futuro. Si saben desarrollar esa idea, los cómics de Bruce Wayne van a mejorar y nos brindarán un nuevo enfoque del personaje que todavía no vimos en profundidad.

También dentro de lo bueno, tengo que destacar a Jason Fabok, que esta vez cuenta con más libertad desde lo artístico y deja de lado el “homenaje” a Dave Gibbons para brindarnos su estilo que va perfecto con los grandes momentos. En esta oportunidad, el guión le permite explotar sus habilidades y nos brinda (junto a al colorista Brad Anderson) una gran escena de pelea de Bruce y Thomas contra el ejército de Aquaman y Wonder Woman que es un momento fan favorite instantáneo. Ni hablar cuando tiene que mostrar el poder de la Speed Force. Otro de sus fuertes es que logremos diferenciar a Thomas con Bruce y sus modos de comportarse cuando son Batman más allá de sus trajes. Todo impecable.

Lo peor del número es que más allá de este gran momento, la trama correspondiente a “The Button” no avanza para nada, algo bastante preocupante si tenemos en cuenta que es la anteúltima parte del crossover que concluirá en el próximo número de Flash y que los dos ejemplares anteriores tampoco contribuyeron en nada con la resolución del misterio que rodea al pin del Comediante. No creo que ninguno de los dos vayan realizar un descubrimiento importante si me dejo guiar por el final del número.

Es por ello que la introducción de la mitología de Watchmen se siente completamente innecesaria. Podrían haber conectado todo el misterio establecido en DC Rebirth #1 utilizando los cientos de relatos dentro del universo sin la necesidad de conectarlo con una fuera de él y que no es para nada orgánica. De hecho, no sé cuántos tienen ganas de ver al Dr. Manhattan o a algún otro personaje de Moore y Gibbons compartir escenas con Batman, Superman, Flash o Wonder Woman y no lo sienta como algo chocante para la vista.

En resumen, “Batman #22” brinda muy buenas escenas emocionales para los fans pero no hace nada en lo que respecta a la resolución de la incógnita que rodea a DC desde el relanzamiento de sus títulos.

Veredicto: