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Analisis | Mágico Mundo de Color

ANÁLISIS: Puyo Puyo Tetris (PS4, NS)

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Por: Ignacio Esains

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El Frankenstein de dos clásicos puzzles de acción resulta mucho más que la suma de sus partes.

Cuando todos nuestros RPGs y FPSs estén muertos y enterrados, el único concepto de gameplay que va a sobrevivir el apocalipsis sin un sólo cambio de mecánicas va a ser el puzzle de acción, esos juegos que combinan ingenio y velocidad, que desafían nuestra capacidad de tomar decisiones contra el reloj. Es el género en el que el rey se llama Tetris y son pocos los que le disputan la corona. Lumines, quizás, con su estética cool electrónica. El olvidado Klax. Los dinosaurios jubilados de Puzzle Bobble.

A mi entender, el único que le llega a los talones al dios ruso del gaming es Puyo Puyo, una lectura casi estereotípicamente j-pop de Tetris. En Puyo Puyo lo que cae del cielo son los “puyos”, dúos de gelatinas similares a las de Dragon Quest (¡con ojitos y todo!) de distintos colores. Si juntamos más de cuatro, desaparecen como las líneas de Tetris, pero la verdadera magia está en distribuir nuestros puyos a lo largo del campo de juego para hacer montoncitos más grandes y reacciones en cadena en las que completar un grupo de puyos hace que los que ocupen su espacio formen nuevas conexiones.

Como todo juego japonés nacido en los arcade, Puyo Puyo está pensado desde un principio como un juego competitivo. Cuando jugamos contra alguien y hacemos grupos de más de cinco puyos, lanzaremos puyos blancos, imposibles de combinar, al campo contrario - y las reacciones en cadena causarán verdaderos estragos. Esta es la base, por supuesto, y a lo largo de unas 20 entregas el Sonic Team ha enriquecido y evolucionado las mecánicas de forma irresistible para los seguidores de la saga.

A pesar de que en Japón todo el mundo sabe lo que es Puyo Puyo, en Estados Unidos la serie ha tenido una historia al menos accidentada. El original salió en Sega en 1993 como un spin-off de Sonic y pasó desapercibido bajo el imposible nombre de “Dr. Robotnik’s Mean Bean Machine”. Diez años después pudimos jugar el genial Puyo Pop en Game Boy Advance, un par de años después amamos Puyo Pop Fever y… paremos de contar. Puyo Puyo Tetris es el primero en salir en inglés en más de una década, y que suerte, porque probablemente sea la mejor entrega de la serie, y un puzzle de acción esencial para cualquiera que tenga algo de sangre en las venas.

Esta sequía de puyos provocó lo esperable: la humanidad ama Tetris, mientras que japonófilos y amantes de lo oscuro desdeñan el clásico y elevan a Puyo Puyo como la alternativa “de los que saben”. Puyo Puyo Tetris se divierte con esa comparación, caracterizando al “equipo Tetris” como la tripulación sci-fi de una poderosa astronave, mientras que los clásicos personajes de Puyo Puyo son parodias de arquetipos del RPG de fantasía japonés… y sin embargo, lo que realmente sorprende es lo bien que se complementan los dos estilos de juego en las múltiples combinaciones que Sega ofrece en este crossover.

En el “versus” básico uno puede elegir jugar Puyo Puyo o Tetris. El jugador Puyo envía interferencias con sus jugadas más arriesgadas, mientras que el que juega del lado Tetris va llenando con sus acciones una barra de ataque que puede mandar en el momento justo, de forma devastadora. Es el modo perfecto para percibir las diferencias en el juego, la construcción sistemática de maquinarias de Tetris y las mecánicas más flexibles de Puyo Puyo, cuyas combinaciones se hacen tan difíciles de mantener controladas, que ponen en juego un factor suerte casi impensable para su contrapartida occidental.

Al versus se suman las variantes que hacen verdaderamente atractiva esta cruza. En el modo Fusion caen puyos y tetriminos de forma alternada, dando enormes bonificaciones al jugador que logra combinar reacciones en cadena en forma de torta de panqueques. El modo Swap, mi favorito, es frenético y enfurecedor ya que alterna dos campos de juego paralelos para cada jugador: uno de Puyo Puyo y uno de Tetris, que se intercambian cada un tiempo x, obligándonos a adaptarnos de inmediato. Big Bang es una variante del modo “Fever” de otros Puyo Puyo, en el que tenemos que poner puyos en el lugar justo para limpiar pantallas completas, mientras que en Party llueven power-ups que pueden cambiar en un segundo el curso de la batalla.

Puyo Puyo Tetris permite cuatro jugadores simultáneos, lo que lo hace un juego perfecto para una reunión de amigos, ya que las mecánicas de Puyo Puyo se entienden de inmediato y las de Tetris las conoce hasta mi tía Tota. La versión de Nintendo Switch, que permite que cada jugador use un Joy-Con por su lado, debería ser de compra obligada para cualquiera que quiera promocionar su Switch entre amigos, en especial considerando el delgado catálogo de la nueva maravilla de Nintendo.

Lo que no quiere decir que los gamers solitarios no puedan disfrutar de Puyo Puyo Tetris. El modo historia es ridículamente extenso, más de cien niveles que desde el segundo mundo lograron hacer transpirar a este experimentado veterano de Meteos y Puzznic. La historia es absolutamente delirante, pero efectiva dentro de su psicodelia de animé, y a pesar de que Sega no incluyó las voces originales en japonés, los actores del doblaje entienden cómo interpretar a este elenco de mascotas aceleradas.

Para el que realmente quiere profundizar en el arte del puzzle de acción, Sega incluyó una serie de lecciones implementadas con mucha inteligencia y un toque genial: a los puyos y los tetriminos se les aplica una textura que los hace parecer dibujados con tiza. El puntaje que acumulamos en cada modo nos permite “comprar” distintas mejoras desde nuevos trajes para nuestros personajes hasta distintas estéticas para las piezas - claramente es un juego diseñado para durar años en nuestra consola.

Hay un modo en línea bastante profundo para un juego de este género, que te permite jugar partidas casuales y rankeadas contra puyotetriseros de todo el mundo - el problema es que ese “todo el mundo” hay que tomárselo literal. El juego salió en 2014 en Asia, y por lo tanto los que aún lo juegan son verdaderos profesionales del tema. Mi primera (y única) partida fue contra un coreano de nivel 56 que me demolió en cuestión de segundos. Eso sí, sin ningún tipo de lag.

Es tan variado el contenido, y la cantidad de opciones que da un poco de pena que Sega no haya invertido más en los valores de producción del juego. Los menús son funcionales pero poco estimulantes, y tenemos que dar tres o cuatro pasos hasta encontrar lo que queremos hacer. Las pantallas de juego son simples, casi como las portadas de los juegos de Master System de Sega de los ‘80. El diseño de los personajes es excelente, pero los dibujos son simples y la animación es casi nula - hasta la versión de Game Boy Advance tenía primitivas secuencias cinemáticas. Se extraña la estilización de Lumines o las pantallas coloridas del Tetris Party Deluxe de Wii.

A pesar de sus limitaciones estéticas Puyo Puyo Tetris es la versión definitiva del puzzle de acción japonés y una de las mejores que he probado del clásico ruso. Vale los 30 dólares que Sega pide por él y sería el juego descargable perfecto… si no fuera porque es el único juego de PlayStation 4 que no se puede comprar en formato digital. Ubisoft tiene los derechos para Estados Unidos de Tetris, y por lo tanto, Puyo Puyo Tetris sólo se puede comprar en formato físico en esta plataforma, lo que sumado a la previsiblemente limitada cantidad de copias que saldrán a la venta casi garantiza que en seis meses será imposible de conseguir. Si lo ves, no lo dudes: compralo.

La versión de Switch sí se puede adquirir en formato digital, y al mismo precio que el físico de PlayStation 4 - pero si lo queremos en físico hay que pagar 10 dólares más, como suele pasar con los juegos de la nueva plataforma de Nintendo que deben compensar el costo adicional del cartucho.


Sólo o con amigos, Puyo Puyo Tetris es alegría concentrada, el típico juego que cargás para jugar un par de misiones antes de dormir y cuando te querés acordar, se asoma el sol por la ventana. La variedad de modalidades, el multijugador equilibrado, y un sólido sistema de juego online completan un producto que justifica el precio ligeramente más elevado que el de otros juegos del género. Es tan bueno que terminás queriendo crossovers tipo Freddy vs. Jason de todas tus franquicias favoritas. Monkey Island Meets Broken Sword. Assassin’s Creed + Yakuza. Mortal Kombat vs. DC (hmm no esa no).