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Ránking | ¡A comerlaaaaaaa!

Cine Gourmet: 10 películas para amantes de la comida

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Por: Jessica Blady

Te entra por los ojos, pero se te hace agua la boca. El cine y la comida es porno del bueno.

Si el pochoclo no es suficiente para vos y la comida también te entra por los ojos, te advertimos que las películas que vienen a continuación son un descalabro para los sentidos, incluyendo el gusto y el olfato, que se ponen en alerta con cada una de las imágenes que aparecen en pantalla. Sí, hay mucho relame gastronómico, pero la mayoría de estas historias ligan algo tan trivial como los alimentos con los sentimientos más esenciales del ser humano y así logran conmovernos de mil maneras diferentes. Eso sí, aléjense de acá si todavía no almorzaron.

 

  • 10
    Chocolate (Chocolat, Lasse Hallström, 2000)
    Vianne Rocher (Juliete Binoche) y su hija Anouk se mudan al pequeño y conservador pueblo francés de Lansquenet, en el invierno de 1959. Su indiferencia religiosa no cae muy bien entre los habitantes moralistas del lugar que tienden a rechazar todo aquello desconocido. Para ganarse el afecto y la confianza de sus vecinos, la mujer soltera abre su propia tienda de chocolates, pero las facciones más tradicionalistas del pueblo no ven con buenos ojos que el negocio, ubicado frente a la iglesia, permanezca abierto los domingos. Las cosas se van a complicar un poco más cuando Vianne decida organizar un festival del chocolate durante las celebraciones de Pascua, dividiendo a los habitantes entre los que la apoyan y los que la rechazan. Acá votamos chocolate, obvio.
  • 9
    La Fiesta de Babette (Babettes gæstebud, Gabriel Axel, 1987)
    La primera película danesa en ganar la estatuilla dorada a mejor film extranjero en una dramedia musical ambientada en una remota aldea del siglo XIX, donde dos hermanas siguen las rígidas normas de su padre, el pastor local, y de la iglesia. Por más que han tenido la posibilidad de abandonar esta vida, terminaron cuidando de él hasta el día de su muerte, renunciando así a su propia felicidad. Años después, ya ancianas y solteronas, deciden acoger a Babette Hersant, una refugiada francesa que trabaja como sirvienta, pero tras ganar la lotería decide recompensarlas por su gratitud y organizar un gran banquete para ellas y sus amigos en el centenario de la muerte de su progenitor. El evento, “una verdadera cena francesa”, amenaza con despertar la lujuria y los placeres, poniendo en riesgo las profundas creencias religiosas.
  • 8
    Como Agua para Chocolate (Alfonso Arau, 1992)
    Basada en la novela homónima de Laura Esquivel, una de las más exitosas de todos los tiempos, la mágica (y trágica) historia de amor entre Tita y Pedro, se extiende a lo largo del tiempo en épocas de la revolución mexicana. La relación entre los dos queda obstaculizada desde el principio, cuando mamá Elena decide que Tita (la menor de sus hijas) siga la cruel tradición familiar de quedarse soltera para cuidarla hasta la muerte. La espera, y el sufrimiento entre estos amantes, son interminables, pero ahí entran las exquisitas artes culinarias de la chica como nexo y metáfora de los sentimientos que necesita expresar cada personaje.
  • 7
    Julie & Julia (Nora Ephron, 2009)
    En el año 2002, Julie Powell (Amy Adams) se propone llevar a cabo cada una de las recetas contenidas en el libro de Julia Child (Meryl Streep) -una especie de Doña Petrona yanqui- “Mastering the Art of French Cooking”, escrito en la década del sesenta, para reflejar las experiencias en su propio blog. La última película de Nora Ephron entrelaza las historias, éxitos personales y frustraciones de estas dos mujeres, en diferentes tiempos y lugares: como Julia descubrió su afición por la cocina, durante una estadía en París junto a su marido en los cincuenta, y llega a publicar su propio libro de cocina. Y la historia de Julie, la narradora que intenta seguir sus pasos de alguna manera.
  • 6
    Recetas de Amor (Waitress, Adrienne Shelly, 2007)
    Jenna (Keri Russell) es una camarera, infelizmente casada y embarazada de su marido controlador. Trabaja en una tienda de pasteles en el Sur de los Estados Unidos, pero disfruta preparando sus propias recetas. La cosa se le complica cuando conoce al doctor Jim Pomatter (Nathan Fillion), recién llegado a la ciudad, y ambiciona una relación improbable pero, tal vez, su último intento para encontrar la verdadera felicidad. Convertida en película de “culto”, “Waitress” se transformó en un exitoso musical que llegó a los escenarios de Broadway en 2016, interpretado por Jessie Mueller y con varias nominaciones para los Tony.
  • 5
    Chef: La Receta de la Felicidad (Chef, Jon Favreau, 2014)
    Tras enfrentarse con su jefe y los reproches de un crítico culinario, Carl Casper (Jon Favreau), un reconocido chef de Los Ángeles, decide abandonar su prestigioso trabajo antes de poner en juego su integridad y libertad creativa. Con todas sus dudas a cuestas y sin empleo, se traslada a Miami para aceptar una oferta de su ex esposa: montar su propio puesto de comida ambulante (bah, un food truck) y cocinar bajo sus propios términos. Con la ayuda de su socio y su pequeño hijo, Carl sale a recorrer las ciudades norteamericanas y ofrecer comida de calidad, pero su mayor logro es reencontrarse con sus raíces, recuperar la pasión por la cocina y reconciliarse consigo mismo y su familia, a la que tenía bastante abandonada.
  • 4
    Comer, Beber, Amar (Yin shi nan un, Ang Lee, 1994)
    Antes de empezar a hacer películas en los Estados Unidos, Ang Lee se despachó con esta hermosa comedia dramática que alude (desde su título original comer, beber, hombre, mujer) a la esencia misma del ser humano que debe nutrirse por medio de la comida, la bebida y el amor, enmarcada por la ritualidad que se hereda durante muchas generaciones. El maestro cocinero Chu vive en una casona de Taipei junto a sus tres hijas solteras: Jia-Jen, profesora de química convertida al cristianismo. Jia-Chien, ejecutiva de una aerolínea, y Jia-Ning, una estudiante que, además, trabaja en un local de comidas rápidas. El día a día está ligado a la elaborada cena que se lleva a cabo cada domingo, así como la vida amorosa de cada uno de los miembros de la familia.
  • 3
    Tampopo (Jûzô Itami, 1985)
    La simpática comedia de Jûzô Itami, autoproclamada el primer “Noodle Western” de la historia, sigue las aventuras de Goro, un camionero que, tras una parada fortuita, decide ayudar a perfeccionar la sopa ramen de Tampopo (traducido, Diente de León), un restaurante familiar que, de vez en cuando, es amenazado por miembros de la yakuza. A la historia principal la atraviesan otros relatos “gastronómicos” que ponen en evidencia las grandes diferencias culturales entre Oriente y Occidente, la importancia de la comida japonesa, un poco de erotismo (¿a esto le llaman food porn?) y otras bizarreadas que, en el fondo, ayudan a entender la relevancia de ciertas tradiciones y costumbres que involucran a esta sopa de fideos tan famosa.
  • 2
    Big Night (Campbell Scott, Stanley Tucci, 1996)
    Primo (Tony Shalhoub) y Secondo (Stanley Tucci) son dos hermanos inmigrantes italianos que se asentaron en una pequeña ciudad de la costa de Nueva Jersey, en la década del cincuenta, para abrir su propio restaurante llamado “Paradise”. Primo es el brillante y perfeccionista chef del lugar que no logra lidiar con las expectativas de sus clientes, deseosos de una cocina italiana “americanizada”, y está sopesando la oferta de su tío para regresar a Roma y ayudarlo en su propio establecimiento. Secondo, por otra parte, manager de Paradise, está enamorado de todas las posibilidades que representa esta nueva tierra, pero a pesar de todos sus esfuerzos, sus planes y el restaurante están yéndose en picada.
  • 1
    Ratatouille (Brad Bird, 2007)
    Brad Bird nos enseña que cualquiera puede cocinar y que no hay que juzgar por las apariencias. Remy tiene un origen mucho más humilde del que cualquiera pueda imaginar, pero sus destrezas culinarias lo llevan a triunfar tras unir fuerzas con un joven ayudante de cocina bastante torpe, pero de buen corazón. La ratita deberá luchar contra los prejuicios -los propios y los ajenos- y descubrir cual es su verdadero lugar en el mundo si quiere cumplir su sueño de convertirse en un gran chef parisino. El director nos pasea por dos realidades y mezcla animalitos parlanchines con las emociones y sensaciones más humanas. Se despacha con una gran crítica a la crítica y uno de esos tantos momentos que anudan la garganta y perduran en la memoria para siempre.

1. Chocolate (Chocolat, Lasse Hallström, 2000)

Vianne Rocher (Juliete Binoche) y su hija Anouk se mudan al pequeño y conservador pueblo francés de Lansquenet, en el invierno de 1959. Su indiferencia religiosa no cae muy bien entre los habitantes moralistas del lugar que tienden a rechazar todo aquello desconocido. Para ganarse el afecto y la confianza de sus vecinos, la mujer soltera abre su propia tienda de chocolates, pero las facciones más tradicionalistas del pueblo no ven con buenos ojos que el negocio, ubicado frente a la iglesia, permanezca abierto los domingos. Las cosas se van a complicar un poco más cuando Vianne decida organizar un festival del chocolate durante las celebraciones de Pascua, dividiendo a los habitantes entre los que la apoyan y los que la rechazan. Acá votamos chocolate, obvio.
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