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Analisis | Tick, Tick, BOOM

ANÁLISIS: Bomb Squad Academy (PC)

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Por: Maximiliano Peñalver

Un puzzle indie nos pone en situaciones de tensión explosiva… ¿cómo estás de los nervios?

¿Quién no recuerda la secuencia de Arma Mortal en la que Riggs rescata a Murtaugh de una bomba que habían plantado en el inodoro de su propia casa? Es fácil elevar el clima de tensión cuando hay algo explosivo de por medio, por algo el cine recurre a escenas como la descrita, pasando por el Batman de Nolan y hasta una película entera con Máxima Velocidad.

Los aparatos explosivos son habitués de los videojuegos, sin ir más lejos, hace poco tuvimos la oportunidad de jugar Keep Talking and Nobody Explodes, que con VR o no era una experiencia fascinante. También está por verse si algún día podremos jugar Wrong Wired, el juego que hace un tiempo anunció Introversion, estudio responsable de Prison Architect y Defcon. Pero a pesar de inspirarse en las mismas cuentas regresivas, Bomb Squad Academy propone otra cosa completamente diferente.

Se trata de un juego de puzzles basados en conceptos lógicos que entenderá de inmediato cualquiera que haya estudiado electrónica. El objetivo en cada escenario es desactivar una bomba. Podemos apagarla dejándola sin energía, que es el método más sencillo, pero cuando el juego nos lo imposibilita –y casi siempre lo hace- tendremos que activar los interruptores de desactivación, llevando energía a todos los que haya en el tablero (generalmente entre uno y tres) evitando enviar corriente al/los detonador/es.

Si llega corriente al detonador: Boom.

Si se nos termina el tiempo, que generalmente es entre uno y dos minutos: Boom.

Aunque no tengamos idea de electrónica, el juego nos irá introduciendo y explicando los conceptos de cómo fluye la corriente de circuito a circuito y cómo controlarla. Hay varias piezas pero las mas importantes están en las diferentes puertas (XOR, OR y AND) que permiten el paso de la corriente pero bajo ciertas condiciones: si entra por un solo lado (XOR), por varios simultáneamente (AND) o si es indistinto que entre por un lado, por el otro o por todos (OR).

Hay 70 niveles, en cada uno una bomba a desarmar. Los primeros incluyen los conceptos básicos pero de a poco va introduciendo más componentes, y más complejos, en los circuitos impresos para elevar la dificultad. Estas complicaciones incluyen capacitores que se cargan con corriente y pueden seguir enviando energía por un tiempo, aún cuando dejen de recibirla, hasta agotar su carga. Más adelante se suman los clásicos cables que hicieron la vida imposible a tantos agentes secretos - y si bien no se limitan a ser rojos o azules, tampoco significa que haya que cortarlos si o si.

Los niveles siguen agregando elementos sin abrumar al jugador: Bomb Squad Academy es un excelente profesor de su temática y del juego que propone. De hecho sería una excelente herramienta didáctica en colegios porque enseña a través de ejemplos que podemos poner en práctica instantáneamente y no nos quedarnos solo con la teoría. Es mas, si tenes tus años y fuiste un seguidor de la revista Lupín o si simplemente sabes del tema, este juego te va a resultar extremadamente fácil porque no genera situaciones ficticias o exageradas.

Los problemas a resolver son lógicos y todos los elementos para hacerlo están a la vista, sin recurrir a artificios para aumentar la dificultad. Los tableros son realistas, con componentes que existen y que se podrían reproducir físicamente, y si bien los últimos niveles son complejos, nunca se me fue de las manos. No tuve prácticamente inconvenientes en resolver ninguno de los 70 niveles. Y si bien hubo un par que me salieron “sin querer”, no es lo común. Generalmente basta ponerse a pensar y tratar de resolverlos de una manera práctica para que no sea prueba y error. Tenemos la presión del tiempo pero si no disfrutás de la tensión, existe la opción de elegir un mayor tiempo para resolver cada uno (aunque no creo que muchos lo consideren necesario).

En mi experiencia el juego duró un poco más de dos horas, una experiencia corta pero justificada por el bajo costo del juego: siete dólares sin ofertas. Es un lapso a tener en cuenta, ya que el juego no posee nada para extender la vida útil. No hay un editor de niveles y un tablero de los mejores tiempos en línea no tendría ningún sentido porque al conocer la solución cada tablero se resuelve en segundos. El creador del juego acaba de comprometerse a generar más niveles, pero no aseguro ni cuántos, ni el tiempo que piensa que va a poder dedicarle.

Los aspectos técnicos del juego son correctos y funcionales, permitiendo que Bomb Squad Academy corra en prácticamente cualquier PC. La música, en cambio,es terrible. Lo mejor es apagarla y dejarnos guiar por el sonido de los circuitos y el reloj de la bomba. Probé con música (“Tick Tick Boom” de The Hives me pareció apropiada) pero la verdad es que no da… salvo que quieran más presión todavía.

Si les interesa y están en la duda les recomiendo que se bajen la –mas que generosa- demo que incluye 25 niveles y gran parte de los elementos que vamos a ver en el juego completo. Si la pasas bien con ella, no lo dudes y compra el juego completo.


Quizás el mérito más grande de Bomb Squad Academy sea lo bien que explica algo que es sumamente complejo y para muchos, aburrido, llevándolo a la práctica con ejemplos y en forma de puzzles gratificantes. Pero la eventual repetición, lo poco que dura y la rapidez con la que resolvemos la mayoría de los problemas que se nos plantean una vez que entendemos como funcionan los mecanismos, lo aleja de ser un gran juego. Es una grata experiencia, eso sí, y muy original.