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Analisis | Análisis de cómics

ANÁLISIS: “Iron Fist #1”

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Por: Germán Perrotta

Danny Rand no termina de pegar una.

Marvel suele hacer coincidir sus nuevos lanzamientos en los cómics con aquellos personajes que ven la luz en series y películas. Con Iron Fist ya disponible de Netflix, la editorial decidió publicar su primer número en la misma semana del estreno. Lamentablemente, la historieta tampoco le hace mucho bien al personaje.


Si están leyendo Power Man and Iron Fist, donde Danny es el más gracioso del cómic escrito a cargo de David F. Walker y Sanford Greene y les gusta esa representación, sigan ahí hasta su conclusión, porque acá su personalidad y su look son completamente diferentes. Pero si lo suyo es un tono más sombrío y que en ningún momento se lo vea con su traje superheroico, quizás esta versión sea para ustedes.

Esta nueva obra a cargo del guionista Ed Brisson y del dibujante Mike Perkins, retoma los hechos de Iron Fist: The Living Weapon, creada por Kaare Andrews. Los nuevos autores muestran a un Danny Rand medio perdido después de la destrucción de la ciudad mística de K’un Lun y bajoneado por su fracaso como Iron Fist. Por estas razones, Danny decide viajar a través de todo el mundo visitando clubes de peleas ilegales para encontrar un rival que pueda ser un desafío para él, además de emborracharse con whisky en algún bar.

Esta búsqueda finaliza cuando un misterioso personaje lo desafía, y a pesar de no poder derrotar al multimillonario, lo invita a un misterioso torneo de artes marciales que tiene un olor impresionante a Mortal Kombat. Si Iron Fist fue creado gracias a las películas de Hong Kong y al éxito de Bruce Lee en su desembarco en los cines estadounidenses, esta versión parece volver a “homenajearlo”. Y en esta oportunidad le meten un poquito de Johnny Cage.

Con la excepción del alcohol y la angustia, Danny sufre el mismo problema que Saitama, el protagonista del manga (y anime) One Punch Man. Los dos entrenaron de tal manera que lograron obtener una fuerza inmensa a la que nadie le puede hacer frente, motivo que los hace aburrirse en cada batalla en la que se ven envueltos. El estilo de Perkins junto al colorista Andy Troy, ayudan a establecer el tono sombrío de la historieta, con muchas las sombras y una paleta dominada por los grises, azules y un rojo que aparece casi siempre en el cielo a pesar de que no se trate de una Crisis de DC. Una cosa que brilla y poco, es el puño de Danny. Sus poderes están fallando y trata de aferrarse a un pasado que perdió, uno que involucra sus habilidades místicas y el lugar donde se crió. Lo único que le queda es su dinero, que no lo llena emocionalmente.

Por contar con un personaje maestro del kung fu, el cómic debe tener escenas de pelea que valgan la pena o al menos que no sean paupérrimas como las que pudimos ver en la serie. Afortunadamente, Brisson logra cumplir con el primer punto y en cada lucha en la que el personaje está envuelto cumple con creces. Sin la necesidad de la espectacularidad, logra que cada golpe efectuado en ellas posea un peso devastador nunca dejando de lado la brevedad de los combates. Para obtener ese fin, el dibujante hace que cada impacto duela muchísimo que acompañados por los efectos de sonido, el resultado es palpable: muchos huesos rotos.

“Iron Fist #1” es un cómic bien hecho y con ideas claras en el guión de Ed Brisson, pero que si no fuera por arte de Mike Perkins y Andy Troy, sería un relato que ya vimos muchas veces en otros medios y dentro del género. La falta de humor y el tono “realista” elegido no contribuye para que se destaque dentro de la larguísima y complicada historia del personaje, uno que pareciera no funcionar de manera solista desde la época de Ed Brubaker, Matt Fraction y David Aja.

Veredicto 6 de 10.