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Analisis | Una Nintendo con todas las letras

ANÁLISIS: Nintendo Switch

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Por: Mariano Rizza

De grandes conceptos, tibias implementaciones y todo lo que va en el medio.

Lo que van a leer a continuación es un análisis de una nueva consola, pero teniendo en cuenta que dicho objeto es definido tanto por sus componentes como por su funcionalidad, efectividad y experiencia de usuario. Toda una estructura de capas no contiguas, sino en equilibrio. Nintendo Switch no es un producto perfecto y si lo que buscan es la cantidad de estrellas los invito directamente a apretar Av Pág un par de veces. Para diagnosticar esta primera competidora de la novena generación, vamos a tener que detenernos en varios aspectos, por lo que propongo comenzar sin más preámbulos.

 
Ni bien salida de la caja - la cual no supera por mucho el tamaño de una caja de zapatos - lo primero que vamos a notar es cuán pequeña es. La pantalla en sí se asemeja bastante al tamaño de cualquier phablet en el mercado y la consola en modalidad portátil toma un poco más de forma cuando adjuntamos los Joy-Cons a la estructura, los cuales casi pueden esconderse dentro de nuestro puño cerrado (y se los dice alguien de manos pequeñas). El resto de la lista de ítems se compone por el cargador multivoltaje - lo que significa que puede enchufarse directamente a la pared sin necesidad de transformador de corriente -, el Joy-Con Grip - la cara del perrito -, los straps - que sirven para aumentar el tamaño de los Joy-Con y  ajustarlos a nuestras muñecas - y finalmente el Dock que posibilita la carga y traslada la imagen a la tele.

Desde el diseño, todo lo que podía generar dudas conceptualmente termina siendo una realidad que si bien cuenta con fallas, es completamente funcional. A lo largo de un par de días invite a varias personas a probar la consola y sin importar el tamaño de sus manos o su experiencia a la hora de jugar - o no jugar -, todos supieron adaptarse instantáneamente a lo que es el manejo de los controles. Con los mismos, la máxima expansión de tiempo que estuvieron en modalidad horizontal como control individual fueron dos horas y en ningún momento se llegó a sentir que ya no podía sostenerlos. Por el lado negativo, sí debo remarcar que el control izquierdo sufre desconexiones por momentos, las cuales se corrigen alineándose más a la base de la consola. Aún así, por más que la solución sea moverse diez centímetros en dirección al Dock, esto es algo que no tendría que suceder. No tuve aún la oportunidad de probar el Pro Controller pero sí puedo afirmar que el Joy-Con Grip no es tan solo una solución temporal. Tanto los usuarios de Sony como de Microsoft se encontrarán de memoria con la posición de los botones e inclusive, el segundo análogo debajo del botón B resulta ser un sorpresivamente cómodo punto de reposo para el pulgar derecho en los segmentos que no estamos presionando botones. Usualmente prefiero los controles con algo de peso y este resulta tan liviano que da la sensación de ser capaz de flotar si lo soltaramos en el aire, pero realmente no puedo decir que esto sea un problema.

El reconocimiento de los controles con la consola es inmediato, dejando de lado las épocas de imperfectas sincronizaciones, hecho que ayuda a que la experiencia de juego sea tan fluida como se promete. En parte, esto es gracias a que Switch, marcando una primera vez en las máquinas modernas de Nintendo, cuenta con un sistema operativo limpio, intuitivo y por sobre todas las cosas rápido. A la hora de configurarla, los textos son cortos y concisos, las pantallas se suceden sin mezclar información y la posibilidad de poder tipear en la pantalla facilita infinitamente tener que asociar nombres de usuarios y contraseñas. Ya jugando, saltar de una cuenta de usuario a otra, o hacer operaciones como compartir en redes sociales o inclusive ingresar al Eshop dejando el juego en segundo plano es algo sencillo y casi instantáneo, inclusive sin cerrar el título en cuestión, cosa que antes no se podía. Switch inclusive permite que los diversos usuarios en una misma consola comiencen a jugar un título que otro estaba utilizando con tan solo apretar un botón y sin tener que cerrar una sesión e iniciar la segunda. Todos los usuarios de una consola tienen las sesiones abiertas y listas, por lo que navegar entre ellas es fluido y sencillo, sin tener que atravesar permisos y setear cuentas como “Principal” en el hardware, contando las demás como “invitados”. Nobleza obliga aclarar que esto puede modificarse desde el menú, pero la pregunta importante es ¿para qué?.

Algo que todos esperábamos que desaparecieran eran los códigos de amigos, los cuales no sólo siguen existiendo sino que son códigos exclusivos a la consola, por lo cual intentar localizar a alguien por su número de Wii U / 3DS sólo nos devolverá un mensaje de error. Por el lado positivo, ya no hace falta la engorrosa tarea de esperar que ambas personas compartan su número, pudiendo recibir invitaciones de terceros y quizá hasta desconocidos que pescaron nuestra identificación por ahí, luego decidiendo nosotros si deseamos aceptarlos o no. Saltando de una consola anterior a la nueva, otro engorro es la imposibilidad de descargar directamente nuestro Mii desde Internet. Para poder utilizarlo en Switch, tendremos que crearlo de nuevo o importarlo a través de un Amiibo, lo cual es menos problemático de lo que suena pero aún así podría y debería estár simplificado. En una segundo lectura del proceso, esto ayuda ya desde el momento de la configuración a comprender cómo funciona la nueva consola y sus partes, ayudándonos a descubrir que el lector NFC está disimulado dentro del stick análogo derecho, pero la realidad es que existen maneras de enseñarnos a movernos por el hardware sin hacer engorrosos otros procesos más simples y ni hablar de que esto significa la necesidad de contar al menos con un Amiibo.  

El menú principal se compone de algunas baldosas similares a las de Windows 10, las cuales se irán llenando con las carátulas de los juegos que adquiramos ya sea en formato físico o digital. Los cartuchos, de dimensiones inferiores a la de un sobre de edulcorante, ingresan a presión en el borde superior de la tableta junto a el jack para auriculares, mientras que los digitales adquiridos a través de la tienda pueden ser comprados con tarjeta de crédito desde la consola, sin necesidad de adquirir una tarjeta de puntos y luego ingresarlos a nuestra billetera virtual - por más que esa modalidad también continúa en funcionamiento. Los tiempos de descarga de los mismos variará según la conexión de cada usuario y esto sucederá siempre de manera exclusiva a través de WiFi ya que Switch no cuenta con lugar para conexión de cables. Vale tener en cuenta que si deseamos cablear la conexión se puede adquirir un adaptador USB y es hasta recomendable, ya que la función inalámbrica de la consola produce una sobreexigencia en la máquina la cual genera un poco de lag en los juegos más exigentes pero, desde el vamos,  todo esto se vende por separado. Lo positivo de las descargas digitales en mi propia experiencia al adquirir Bomberman R y Snipperclips es que todo sucede considerablemente rápido, además de permitir seguir operando con la consola mientras las descargas se suceden en segundo plano e inclusive con la consola en modo de reposo, siendo este último detalle algo que con Wii U no se podía hacer.

La última pieza y tal vez la más criticada / criticable, es el Dock. Extremadamente liviano ya que tan solo es una pieza de plástico con una pequeña tableta de conectores dentro, su función es la de trasladar la imagen de la consola al televisor y realizar la carga de energía. Uno de los peores pecados del Dock es que la consola no queda fija en su reposo, logrando que si el mismo se cayera, la tableta saldría despedida. A su vez, los tan alarmantes anuncios de consolas rayadas parecen poco probables, ya que las guías de reposo tienen topetinas de goma. Es probable que el uso constante y distraído pueda llegar a generar algún tipo de repercusión, pero lo mismo sucede si - por ejemplo - arrojamos nuestro celular sobre la mesa cuando llegamos a casa, en lugar de comodamente apoyarlo cuando lo sacamos del bolsillo. Otro de los problemas de esta pieza, es que de manera contraria al concepto de la consola, colocar y quitar la tableta no resulta ser un movimiento tan fluido, sino que hay que tener cierta puntería y costumbre a la hora de apoyarla de manera que haga conexión. Esto puede ser un detalle a revisitar en unos meses de uso, pero en los primeros días, embocarla de manera correcta es algo que lleva unos segundos y no es simplemente dejarla caer.

Llevar los juegos a la pantalla grande tarda tan sólo un par de segundos y de manera inmediata ya estamos continuando nuestra partida. Esto funciona tal cual fue prometido y juegos como Breath of The Wild y Snipperclips se ven tan bien que uno quisiera lamer la pantalla. Lamentablemente en juegos tan demandantes como el primero, a veces ocurren caídas de frames que no llegan a ser frustrantes, pero no deberían suceder ya que claramente estamos hablando de un desperfecto (por esto la previa sugerencia de conectar la consola vía cable). Otra experiencia un tanto frustrante pero que no afectará a todo el mundo del mismo modo es la intermitencia del modo de reposo. El mismo funciona de manera excelente y hasta me animo a decir que es el más efectivo a nivel ahorro de energía y administración de recursos del mercado. Personalmente, sin embargo, note que cada vez que estando en Dock la consola termina de cargar o tiene alguna notificación para hacer, manda una señal a la tele y en mi caso particular, esto genera que el televisor interprete que la consola está encendida y me avise mediante pop-ups que en uno de los puertos HDMI hay actividad. Esto es un inconveniente que se inclina más para el lado de la tele que de la consola, pero puede tornarse molesto.

Como podía esperarse y debía suceder, las flores y todo el estrellato se lo lleva la tableta, que es la consola en sí y en gran parte esto es también por la calidad de la pantalla. Jugar tanto con la misma en las manos como en modo “portaretratos” es tan cómodo como divertido. Los juegos corren de manera mucho más fluida y sin ningún tipo de interferencia o lag y acoplar y desacoplar los Joy-Cons es algo cómodo y lograble en un movimiento, además de estar lo suficientemente bien señalizados como para afirmar que si los pusiste al revés, es más un error de coordinación mano-ojo que del diseño de la consola. En extensas sesiones de juego, la misma no logra siquiera calentar como lo haría un celular en las mismas condiciones de uso y la vida de la batería - estimada en unas tres horas - siempre supo ser superior al tiempo que tuve para jugar de corrido, logrando que nunca sea un problema. Leyéndolo de está manera, puede parecer que hay muchas cosas de las cuales preocuparse y ocuparse cada vez que uno quiera jugar, pero la fluidez, la interconectividad y el planeamiento que hay detrás de todo el concepto, hacen que el mismo funcione mejor de lo que uno podría esperar.

Muchos habrán llegado hasta estas conclusiones finales con alguna molestia picando en el inconsciente, como una pequeña piedra en el zapato que se sumó al viaje en algún momento del camino. Cuando al final del primer párrafo llamó a esta nueva consola de Nintendo la primera competidora de la Novela Generación es porque justamente, como lo hizo la NES en la tercera generación o PSX en la quinta, Switch modifica el paradigma de cómo jugamos y cómo vamos a jugar.

Esto no significa necesariamente que Sony y Microsoft vayan a seguir su ejemplo dentro de los próximos años. Project Scorpio y el recientemente rumoreado émulo de Sony directamente designado como PlayStation 5, van a resultar un cambio radical en sus propios términos. Sin embargo este cambio apunta en una dirección completamente opuesta. Las consolas más poderosas del mercado buscan ser al gaming, lo que las computadoras de Apple son al diseño. Scorpio será un monstruo a la altura de las mejores PC, con todas las funciones de ocio y ninguna de las herramientas laborales. Este es el camino de las superproducciones, los eventos competitivos y el verdadero “hardcore gaming”. Me encantaría profundizar en cómo considero que la potencia de las nuevas consolas solo va a ayudar a complejizar las experiencias de juego comenzando a alienar al jugador casual, pero en realidad solo lo menciono para denotar que mientras esa rama del gaming no hace más que agregar potenciadores a la misma experiencia actual, en Switch el foco está en la generación de diversas experiencias de juego.

Switch está pensada para servir al contexto en el que se ubican sus potenciales usuarios, siempre dispuesta a dar soluciones aunque esporádicamente presente problemas. Es portátil porque hoy queremos todo para llevar pero en cuestión de segundos podemos trasladar la sesión a nuestros televisores porque entiende que esta fue siempre la utopía de las consolas portátiles. Dejá las funciones como navegadores, redes sociales y servicios de streaming de lado porque sabe que se podría estar cayendo el techo que igual vamos a estar dedicando una gran parte de nuestra atención a nuestros teléfonos celulares, pero al mismo tiempo entiende que somo seres sociales y más allá de los estereotipos de nuestra generación, nos encanta compartir buenos momentos con amigos por lo que nos permite, con la velocidad de los chasquidos que la caracterizan, transformar el pad en dos controles para que sin importar donde estemos, podamos compartir la experiencia. Nintendo Switch se convierte no sólo en la pionera de las consolas portátiles con capacidad para multijugador sin la necesidad de accesorios periféricos, sino también en la primera en realmente calentarse en devolver la experiencia cooperativa local al gaming, desde el vamos siendo la única que viene con dos controles incluidos en la caja. Cualquiera que tenga al menos un juego de Play o Xbox además del PES o FIFA, sabe que cuando alguien cae en su casa, la respuesta al “tenes algo para jugar de a dos”, es siempre negativa. Y esto no es sólo algo bueno porque a mi en lo particular me gusta jugar en cooperativo. Esto es algo bueno porque se redefine también comercialmente. Comprar Mario Kart 8 Deluxe no es comprar Mario Kart 8 de nuevo porque más allá de las funciones agregadas y los contenidos exclusivos de la versión, este Mario Kart se puede jugar de maneras que el anterior no se podría, así que no importa realmente si se ve mejor o tiene un capítulo agregado - como podría ser The Last of Us Remastered en PS4 - sino que lo que importa es la capacidad de hacer a la consola divertida desde el contenido, accesible desde sus prestaciones y lo suficientemente novedosa como para no poder ser comparada con otro producto en el mercado.

Porque en definitiva, el nuevo intento de Nintendo se aferra con fuerza a estos tres pilares. Mientras que la calidad de los juegos debe ser juzgada frente a cada desarrollador en particular, la consola es tierra fértil para los devs, ofreciendo terrenos a explorar que transforman algo como el Bomberman en una experiencia de regular a divertida tan solo modificando sus mecánicas en el acto, ya sea convirtiéndose en un juego de una pantalla cada vez que voy al baño o en un título multijugador tanto cooperativo como competitivo, haciendo que el factor social agregue el contenido extra. Para que esto funcione, la tecnología tiene que ser accesible, con respuestas rápidas e intuitivas. Si para realizar todos estos cambios tenemos que parar todo y realizar diversas modificaciones como si estuviéramos cambiando los neumáticos de un auto, el momento se pasa, pero Switch permite pasar del modo portátil a portatíl-cooperativo a consola en el televisor sin ningún tipo de esfuerzo, de la misma manera que sus controles se ensamblan, desensamblan y reparten con sólo apretar un par de botones. Los menús son simples y las configuraciones de permisos como si estuviéramos hablando de detonadores de bombas nucleares están, pero desactivados por default porque Nintendo fue al jardín y aprendió a compartir, detalle que siempre enriquece la experiencia de jugar videojuegos.  

Finalmente es por esto que la tercera arista es cuan novedosa es la máquina. Lejos de ser infalible o - la más temible posibilidad aún de no ser - lo que el mercado demanda, como producto, como objeto, Switch es única al punto de no sentirse del todo una consola, sino una nueva tecnología, como cuando las cámaras de foto digitales reemplazaron a las de rollo o las tablets se introdujeron en el mercado. No tuvo que pasar mucho tiempo para que el hype se disipe y los celulares demostraran que ellos podían hacer lo mismo y hasta de mejor manera -  siendo los celulares en esta analogía las consolas competidoras - pero esto no hizo que las apariciones de estos dos ejemplos no dejarán su marca en la historia. Estamos frente a un producto que realmente cuesta llamarlo consola de videojuegos, pero no por lo que hace o deja de hacer, sino por lo que uno generalmente esperaría que una consola debería ser en 2017.

La decisión de compra está en ustedes. Esto no es un speech de ventas. No importa que consola fue la campeona en su generación, todas consiguieron el título en base a sus juegos, por lo que el destino final de Switch aún está por verse. La nueva consola de Nintendo por momentos parece sacada antes de tiempo del horno y la promesa de abandonar viejas malas costumbres no se cumplió del todo. Al mismo tiempo, aún no están disponibles todas las características de la misma como ser por ejemplo su modalidad online, lo que también podríamos decir que es algo negativo para el lanzamiento, pero no por esto podemos anticiparnos a decir que el servicio funciona mal. Nintendo no piensa seguir el ejemplo de SEGA y dedicarse solamente al software, pero con Switch acepta y asume su lugar como segunda consola. Si buscaban algo que se ponga por encima de PlayStation 4 y Xbox One ni siquiera consideren tener una. Ahora, si les gusta adoptar nuevas tecnologías en su primera etapa, disfrutan de compartir las sesiones de juego, realmente dan utilidad a la función transportables de las portátiles y priorizan la experiencia de los títulos por encima de su calidad o la cantidad de letras A que tienen en su nombre, entonce no pueden dejar de tener esta consola.