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Analisis | Rey Momoa

Frontier, lo nuevo de Netflix, es una excusa para ver a Jason Momoa en acción

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Por: Tatiana Mon Avalle

Antes de ser Aquaman, Jason Momoa se ensucia las manos por conseguir unas cuantas pieles.

“Frontier” es la primera ficción original de Discovery Channel (co-producida con Netflix), y trata sobre el negocio del tráfico de pieles en el siglo XVIII. También es un retrato de la codicia, la furia y la sed de venganza de la época pero, más importante, es una forma de ver a Jason Momoa haciendo lo que mejor sabe hacer: demostrar que es Jason Momoa.

La serie se sitúa en un territorio (lo que hoy es Canadá) disputado por las tribus nativas y los europeos; un territorio en el que los asuntos de negocios pocas veces no se convierten en peleas violentas con hachas de por medio. En este contexto, la Hudson’s Bay Company (uno de los grupos empresariales más antiguos del mundo,  aún en actividad) liderada por Lord Benton (Alun Armstrong, el excéntrico ex-detective Brian Lane de “New Tricks”) está decidida a poseer el monopolio de las pieles en la zona pero, dada la cantidad de dinero en juego, la batalla por el acceso al negocio es brutal y despiadada. Claro que esto no es impedimento para el amenazante Declan Harp (un Momoa que sigue demostrando rasgos del Khal Drogo que alguna vez fue en “Game of Thrones”), un criminal mitad irlandés, mitad nativo determinado a quitar el control de las pieles a la compañía. En el medio de todo esto, y acá lo más interesante hasta ahora, Benton conoce a Michael Smyth (Declan de la serie canadiense “Degrassi: The Next Generation”), un joven irlandés que manda bajo amenaza a infiltrarse en el grupo de Declan pero que, obviamente, lo termina traicionando.

Ahora bien, creo que “Frontier”, al menos en sus dos primeros capítulos, lejos está de ser una historia con capas narrativas. Con su trama unidimensional y sus personajes algo estereotipados, la serie usa sus intenciones de acción para avanzar rápido en la trama y mostrar la mayor cantidad de conflictos posibles. La implicación de tribus nativas, si bien está tratada con mucha delicadeza, propone un nivel de violencia que atraviesa a toda la serie y que en ningún momento desciende, dejando en claro que “Frontier” no es un cuento edulcorado de las batallas de los europeos. Sin embargo, a pesar de la violencia y la brusquedad humana, siento que la serie es algo tímida en las escenas sexuales. Entiendo que Discovery Channel no quiera lanzarse de una al contenido explícito pero esta timidez se contradice bastante con el salvajismo que intentan mostrar.

Es rebuscado imaginar una serie con otros actores que no sean los que se seleccionaron pero creo que “Frontier” no sería nada si no fuera por Jason Momoa. El hawaiano se calza la serie encima y utiliza su imponente presencia para hacer de cada escena algo digno de ver. Tanto, que la serie parece solo una excusa para tenerlo como protagonista.

Puntuación 7/10