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Analisis | Análisis de cómics

Análisis: Batman “I Am Suicide” (arco completo)

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Por: Germán Perrotta

Bruce Wayne y Selina Kyle. Encantados de conocerlos nuevamente.

Tom King junto a Mikel Janin pusieron quinta en un cómic que parecía venir andando en tercera y en 5 ejemplares se encargaron de tirar y desarrollar unas cuantas ideas que nunca habían sido explorados dentro de los cómics de Batman. Algo que en los últimos años escaseó bastante para mi gusto.


Para ser completamente sincero con ustedes, cuando DC anunció la elección de Tom King en Batman pensé que la editorial lo estaba comenzando a quemar. Un cómic quincenal para un guionista que sólo había trabajado en un título mensual junto a Tim Seeley durante la publicación de Grayson. En el momento, el cómic de Vision y de Omega Men continuaban publicándose y sabíamos que eran series planeadas para culminar en 12 números. Esto era un cambio radical para el escritor y para nosotros, los lectores. Ni hablar de que tenía que hacerse cargo del personaje después de la partida de Scott Snyder y Greg Capullo, quienes crearon uno de los mejores runs para varios fans y que además fueron un éxito comercial.

Es por eso que cuando comenzó el primer arco, “I Am Gotham” junto al dibujante David Finch, no les voy a negar que la historieta parecía que no iba a arrancar nunca. Podía entender que quisiese desarrollar su historia muy lentamente, la cuestión es saber si nosotros hoy en día estamos preparados para arcos argumentales y relatos que necesiten más de 6 o 12 números. Pero evidentemente tanto al guionista como a los editores, esto no les importó demasiado. Al fin y al cabo es Batman y su cómic va a vender de una manera u otra. Pero cuando terminé de leer el primer arco, dije para mi mismo: “Ok, esto va para largo. Hacé de cuenta de que es el primer capítulo de un libro y olvidate de los 50 números de Snyder con el Joker como protagonista en 35 de ellos”.

Y bueno, recién en el #9 comenzamos a ver hacia dónde quiere ir King con el personaje y su mitología. Tampoco creo que sea casualidad que la reunión de vuelta con el dibujante Mikel Janin esté comenzando a producir los mejores resultados. Es como si en los ocho números anteriores hubiera estado dando unas vueltas para precalentar. Acá comenzamos a ver que su Batman es muy distinto de las versiones anteriores. Este es uno que se va a ensuciar las manos para obtener resultados. Y más cuando necesita realizar una misión de rescate dentro de la isla del único tipo que lo supo romper y meterse en su cabeza, Bane. El encapotado decide cobrarse unos favores y recluta a su propia Task Force X compuesta de muchos de sus villanos. Sabe que necesita de otro tipo de compañeros fuera de la Justice League, quienes no tendría sentido en esta historia. Al fin y al cabo, vamos a dar una vuelta por la mente de Bruce Wayne y en casi igual medida y para nuestra sorpresa, de Catwoman. Lo digo porque Selina Kyle se gana otra capa mucho más compleja a través de la narración y me hizo querer leer un cómic de ella sin el murciélago. Si las palabras hacen que Selina la rompa, los dibujos de Janin se encargan de que todo en estos números funcione excelente y mejor de lo que veníamos viendo con David Finch.

En la historia planteada, hay varias sorpresas que no quiero spoilear porque de verdad es un camino que merece ser recorrido, pero King nos cuenta que Selina es una asesina. Olvídense de la versión que es una especie anti-héroe o de villana con códigos a la que el murciélago solía perdonar por sus crímenes. No, acá no hay medias tintas. Van a averiguar qué hace Batman una vez que tiene que elegir entre el amor de su vida (esto es discutible, pero a no ser que en un futuro aparezca Silver St. Cloud, es así)  y su código moral inquebrantable. Llegamos al famoso #12, que resolverá este dilema y además nos brindará uno de los relatos más oscuros acerca de cómo funciona la mente de Bruce Wayne, su pasado y el por qué de su relación con Selina. No recuerdo haberlo visto tan vulnerable y creo que esa es la verdadera intención de King en el cómic, hacer que Batman vuelva a ser un ser humano. Alejarlo lo más posible de esa figura de “Bat God” creada por Grant Morrison allá por el año 97 dentro de la JLA y en su run más tarde. No es fácil para leer porque creo que nunca vimos al personaje de esa manera. Convengamos que tampoco quiero arruinarles uno de los mejores relatos del personaje en años que enriquece su historia y la de los demás protagonistas. No me animaría a decir que reinventa a Batman, pero no tengo dudas de que todo cobra un nuevo sentido debido a ese número. Aunque parezca complicado de hacer, King junto al inmenso trabajo realizado por Janin quien es igual de responsable para que todo esto funcione como una maquinaria bien aceitada, nos demuestra que todavía es posible.

¿Y saben qué es lo mejor de todo? Que este viaje recién está comenzando.

Veredicto 8,50 de 10.