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Analisis | Análisis de cómics

Análisis: Supergirl: Being Super #1

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Por: Germán Perrotta

DC se la sigue jugando con Kara Danvers y le está saliendo muy bien.

Seguramente se sabrán dar una idea de lo refrescante que es ver a un superhéroe no tirar ni una sola trompada a lo largo de todo un cómic para resolver un problema. Y si no lo saben, los invito a leer este que es muy diferente a todo lo que la editorial está publicando en este momento.


A fines del año pasado, algunas personas en DC y en Warner parecen haberse avivado de que tenían a Supergirl dentro de su interminable lista de personajes con un tremendo potencial sin explotar y que no iba a pisar a las “maravillosas” historias que Zack Snyder está contando en el cine con los integrantes de la Liga de la Justicia. Y como las luces creativas seguían prendidas decidieron sacar una serie ongoing con Steve Orlando, uno de los mejores guionistas de la editorial en los últimos años y además, aprovechando la popularidad del show televisivo, también fueron a buscar a Mariko Tamaki, ganadora de un premio Eisner por “This One Summer” para que escribiera una miniserie con ella.

Decididamente, la mano de Tamaki ya se nota en el primer número. La guionista decide alejarse de todas las actividades que involucran la típica acción que vemos en el género y se concentra muchísimo más en su personalidad y en su relación con el resto de las personas. Y como DC le permitió jugar muchísimo con el personaje, decide sacarla por completo de la continuidad que conocíamos como de la nueva establecida dentro de Rebirth. Acá no hay Clark Kent, Kara llegó a la Tierra cuando era una bebé e incluso la sacó de Smallvile. Está claro que uno de sus objetivos es alejarla lo más posible de Superman para poder desarrollar una historia exclusivamente focalizada en Kara.

Si piensan darle una chance, les aviso que se van a encontrar con una versión completamente distinta de la protagonista y de los cómics de superhéroes tradicionales. Pero si nunca leyeron nada de Supergirl, les recomendaría que leyeran este, ya que no van necesitar de un conocimiento enciclopédico para entenderlo. Es un bueno comienzo de un slice of life acerca de una adolescente con poderes con los mismos problemas que cualquier otra persona. Otro detalle clave, los personajes hablan de una manera acorde a su edad. También sucede algo que tendría que pasar más seguido, creo que está dirigido a una audiencia a la cual creo no pertenecer. Eso no quiere decir que no lo pueda disfrutar, todo lo contrario. De hecho, es uno de los muchos aspectos en los que los cómics deben profundizar.

Desde lo visual, el arte de Joëlle Jones es irreprochable. Los personajes son fácilmente identificables y se siente que uno podría relacionarse con ellos gracias a su habilidad para capturar y mostrarnos distintos estilos en ellos. No hay modelos genéricos. Todos son distintos entre ellos. Y además, que sepa contar cosas a través del lenguaje corporal y facial, contribuye muchísimo al relato que Tamaki quiere contar. Todo necesita sentirse “realista”, con la excepción de una escena que los va a sorprender muchísimo y con la que creo que se van a reír bastante.

En resumen, “Supergirl: Being Super #1” es un inicio prometedor para una miniserie de 4 números que podría convertirse en una de las interpretaciones recientes más originales dentro de sus 57 años de existencia.

Veredicto 8,50 de 10.