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Ránking | Análisis de cómics

Análisis: Civil War II #8

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Por: Germán Perrotta

Al fin.

El eterno evento ideado por Brian Michael Bendis tuvo su cierre después de muchísimos retrasos, pero todo ese tiempo tampoco sirvió para que el último ejemplar tenga una pizca de importancia en el futuro de la editorial. O para darle una pizca de satisfacción a los lectores que lo acompañaron a lo largo de estos 400 años que duró el cómic. Sí, es una exageración. Pero se sintió de esa forma.


El año pasado puteé en muchísimos idiomas (sólo en uno, pero toda la variedad de insultos) cuando Jonathan Hickman, Esad Ribic y Marvel decidieron retrasar el final de Secret Wars para publicar un número más. Pero después me tuve que comer mis palabras porque la conclusión del evento cumplió con todas las expectativas y le brindó un gran cierre a la larguísima etapa del guionista en la compañía y en especial a sus runs de Avengers, New Avengers y su época en el universo Ultimate. Con Civil War II, sucede todo lo contrario, es un alivio que se haya terminado.

Brian Michael Bendis me confirmó (una vez más) que escribir eventos no es lo suyo. Este último número se siente como una pérdida de tiempo y de plata para todos aquellos que estaban buscando un final satisfactorio en una historia que ya fue spoileada en bocha de otros cómics con el lanzamiento de Marvel Now.

Pero eso no es lo peor de todo. Lo más grave es que terminó como comenzó: como una serie de golpes bajos que nunca terminan de ser explorados en profundidad porque Bendis o Marvel quieren sensacionalismo y no contar una historia como se debe. Todo lo que sucedió en los números anteriores como en este no pasa de la superficialidad. Carol y Tony no terminan de aprender nada . Encima le termina dando la razón a la fallida lógica utilizada por ella. Y para colmo, el resto de los personajes que vimos en la serie no tienen ningún tipo de importancia. Ni Miles Morales, ni Jennifer Walters y ni siquiera Ulysses, el inhumano responsable de las visiones interesa ¡porque termina siendo sacado del Universo por Eternity! Si cualquier otro autor principiante metiera semejante Deus Ex Machina berreta dentro de un cómic mensual no pertenciente a un gran crossover, sería puteado por muchísimos lectores. Pero parece que el ingeniero de los últimos años tiene carta blanca para hacer lo que se le canta dentro de la compañía. La gran pregunta que tengo es: ¿para qué sirvió todo esto además de juntar guita a diestra y siniestra? Me hace acordar a las épocas de DC con eventos y crossovers espantosos que tenían el título “Crisis” en ellos sólo para que fuéramos corriendo a leerlos.

Y pobre David Marquez. Bueno no sé si pobre es la palabra correcta, pero sus trabajo maravilloso en los dibujos tampoco puede salvar lo terrible que es este cómic. A pesar de sus gran talento para demostrar qué sienten los distintos personajes a través de sus expresiones faciales en momentos que deberían tener un peso emocional tremendo, los diálogos no lo ayudan para nada. La única crítica que podría hacerle es el exceso de las splash pages porque llegan a un punto en que termina siendo cansador, pero nada más. Sus escenas de acción también son excepcionales. Si hay alguien que merece estar en otro evento de la compañía, es el artista.

Para finalizar, creo que este evento y su cierre se encuentran dentro de los peores blockbusters y crosovers de Marvel. A la altura de historietas terribles como Fear Itself o Axis. Y no sé si termina siendo peor por todas las expectativas con las que venía.

Veredicto 3 de 10.