Publicado el

Ránking | Ni Cool ni Rad

Extreme Cartoons: 10 pésimos dibujos animados de los '90

Volver a la home

Por: Maximiliano Baldo

La última década del siglo pasado nos dejó varios malos sabores de boca

La televisión animada de los años '90 nos legó grandes clásicos inolvidables, como Animaniacs, las mejores temporadas de Los Simpsons, y hasta LA serie de los X-Men (de la cuál seguramente estarán recordando la pegadiza tonada de intro ahora mismo. De nada). Pero todo Ying tiene su Yang, y por cada buena serie hubo algún otro adefesio dando vueltas por algún canal. Por ejemplo, estos diez programas que hoy vengo a recordarles.

Quiero hacer notar que los motivos por los que estos programas caen al fondo del barril son varios. A veces la animación es mala; otras veces las historias son intragables y, en la mayoría de los casos, el concepto detrás de cada uno es irrisorio o se encuentra encasillado por la década a la que aluden. Por eso, agárrense fuerte, sigan leyendo y prepárense para debatir en los comentarios.

  • 10
    Extreme Ghostbusters (1997)
    Ya de por sí la palabra "Extreme" en una serie de los '90 es una señal de alarma, en especial cuando se la adosan a una franquicia tan querida, como es la de los Cazafantasmas. El caso es que en la segunda mitad de 1997 salió al aire una nueva versión animada de las aventuras de Ray, Egon--No, esperen... ¡No era el grupo original! No, esta vez se trataba de una nueva generación de Cazafantasmas bajo la tutela de Egon Spengler, y la verdad es que, como concepto, la idea es buenísima. En la práctica, sin embargo, quedaron varios cabos sueltos.

    El principal problema de la serie era que sus personajes no terminaban de enganchar, al punto que hoy en día es difícil acordarse de ellos o de sus personalidades, aun habiendo visto la serie en su momento. Otro problema fue el pésimo manejo de los horarios durante las transmisiones originales en Estados Unidos, lo que llevó a tener poca repercusión. Una verdadera pena, ya que el estilo de dibujo no es malo, recordando muchísimo a lo visto en la fantástica serie animada de los Hombres de Negro.

    La verdad, esta es una serie que merecería una segunda oportunidad con una buena remake, y por eso la dejamos al final de la lista.
  • 9
    Capitán Planeta y los Planetarios (1990-1996)
    Todo bien con la ecología, pero si hay una cosa que molesta mucho a los espectadores es que le refrieguen el mensaje ambientalista en la cara y, lamentablemente, las aventuras del Capitán Planeta hacían eso todo el tiempo. Ojo, la idea central es muy interesante: cinco jóvenes de distintas naciones del mundo, cada uno equipado con un anillo de poderes de los elementos, que deben defender a la tierra de las amenazas ambientales que causan algunos supervillanos que andan por ahí. Y cuando la cosa se pone fea combinan sus poderes para invocar al titular Capitán Planeta para salvarles las papas. Por qué nunca lo llaman al primer indicio de apuro, eso jamás lo entendí.

    Y no es una mala idea. Funcionaría perfecto como una serie Super Sentai (de donde nace el concepto de los Power Rangers), pero en lugar de eso tenemos algunos personajes arquetípicos que se vuelcan a conflictos que sencillamente no quedaron en nuestra memoria. No tuvieron impacto. Quizá uno o dos episodios en particular, pero no mucho más. Que un personaje observe la catástrofe ambiental en pantalla y se mande un discurso ambientalista es poco sutil. Y como ya dijimos, esto ocurría todo el tiempo.
  • 8
    Sonic Underground (1999)
    Qué, ¿se pensaron que iba a incluir a "Las Aventuras de Sonic" ("Adventures of Sonic the Hedgehog")? Esa serie es malísima, sí, pero es tan mala, tan ridícula, tan absurda, que la terminás viendo de puro placer culposo para matarte de la risa con todas sus falencias. Y la conocido como "Sonic SatAM" es excelente. De hecho, dicen que el nuevo Sonic Boom (el dibujo animado, no el videojuego) también tiene muchos méritos. Pero no, hoy vamos a referirnos a esa cosa llamada "Sonic Underground", que llegó a las pantallas de televisión a finales de 1999 y duró una temporada al aire.

    ¿Y qué hacía de mal este Sonic? Para empezar nos presenta a sus hermanos, Sonia y Manic. Para seguirla, los tres son parte de la Familia Real de Mobius y fueron separados de su madre desde jóvenes para preservar el linaje Real tras la toma de poder de Robotnik en el planeta. Y para terminarla, estos puercoespines tienen medallones mágicos y forman parte de una banda de rock. Ah, sí, y los instrumentos que tocan en la banda son creados por los medallones mágicos. De más está decir que los creadores indicaron que esta serie no sigue el canon "oficial" del puercoespín de Sega. ¡Mirá vos, no nos habíamos dado cuenta!
  • 7
    Pinky, Elmyra y Cerebro (1998-1999)
    "Pinky y Cerebro" nació de la escuela de Animaniacs, donde el segmento de los dos ratones de laboratorio que intentaban conquistar el mundo se ganó al público hasta obtener su propia serie, que enfocaba el mismo concepto durante la duración completa de los episodios. Pero un día los ejecutivos de Warner miraron el producto y pensaron "¿¿Cómo podemos hacer esto más rentable?? A ver, esto lo ven los niños, así que si añadimos un niño a la serie, a los espectadores les va a gustar más.", y la niña elegida fue la temible Elmyra Duff, la maniática adoradora de pobres animalitos de Tiny Toons. Esta decisión de crossover no fue tomada a la ligera por la gente que debía trabajar en el show, al punto que Peter Hastings, productor y escritor de la primera serie, hizo las valijas y se fue a Disney. No, en serio, abandonó Warner y se fue a trabajar a la compañía del Ratón.

    El gran problema de la serie es que la constante presencia de Elmyra se vuelve insoportable. Para empezar ya hay un tonto en el grupo, y ese tonto es Pinky. La inclusión de Elmyra desbalancea la dinámica del dúo original. El resultado: trece capítulos hasta que la serie, y sus espectadores, no dieron para más.
  • 6
    Hammerman (1991)
    Uno de los grandes problemas de las series animadas de los '90 es que querían ser "cool" de forma forzada, y a veces lo mejor que se les ocurría para eso era ser protagonizadas por personas reales, relevantes a la década, pero en versión animada. Veremos un par de ejemplos en este listado, y el primero que salta al cuadrilátero del bochorno es esta cosa llamada "Hammerman". Ahora, si se hubiese tratado de una serie animada de la serie Sledge Hammer seguramente habría salido mejor (vamos, si hasta hubo una serie animada de Locademia de Policías que no estaba tan mal), pero no, el "Hammer" de "Hammerman" era por el mismísimo rapero MC Hammer, quien no sólo le ponía la voz al personaje principal, sino que además el personaje principal... ¡era MC Hammer!

    Para hacer todo más ridículo, el tipo tiene un par de zapatos mágicos que pueden hablar y que, al ponérselos, lo transforman en una especie de superhéroe que se viste con el atuendo típico de Hammer; o sea, con esos pantalones tipo árabe. Pero la verdad es que muy pocos llegamos a ver algo de la serie, porque tan sólo con intentar ver la presentación; en la que el mismísimo Hammer de carne y hueso canta el tema introductorio; se nos iban todas las ganas de quedarnos a presenciar lo que sea que viniese después.
  • 5
    Yo Yogi! (1991)
    Las ansias de los años '90 de volver todo "cool" y "rad" también terminaron afectado a los personajes clásicos de Hanna-Barbera. Más precisamente, al oso Yogi, a Bubu, a Huckleberry Hound y el León Melquíades, quienes se volvieron "jóvenes con actitud" que resolvían crímenes, todo dentro del centro comercial Jellystone; o sea, no iban a usar el Parque Nacional de los dibujos originales, porque los chicos cool nunca iban al bosque. Para empeorarla, también aparecía una versión infantil de Pierre Nodoyuna (Dick Dartardly) y su perro, Patán. Ah, sí, y como tenían que sacarle todo el jugo a lo "cool" de los '90, la serie contaba con segmentos en 3D que requerían que el espectador se coloque lentes azul-y-rojo. En fin...
  • 4
    Wish Kid (1991)
    Aquí va otro ejemplo de personas reales que pasaron a tener su interpretación animada. Macaulay Culkin, mejor conocido como "Kevin" en "Mi Pobre Angelito", posee un guante de béisbol que obtiene poderes mágicos al caerle encima una pequeña estrella fugaz, que le concede un deseo por semana si se lo golpea tres veces seguidas. No, yo tampoco sé qué estaban fumando. Peor aún, los deseos que el guante hacía realidad ni siquiera eran permanentes, sino que se hacían humo al rato. O sea, un poder mágico bastante inútil.

    Por supuesto, Nick (el rol de Macaulay en la serie) tenía un perro de mascota y un niño vecino bravucón como antagonista principal, y a veces se veía obligado a sacar alguna solución "Kevinesca" de la galera para salvar las papas cuando el deseo de turno dejaba irremediablemente de funcionar, lo que solían ser los momentos más creativos y recordados de la serie, que no pasó de trece episodios y gracias.
  • 3
    New Kids on the Block (1990)
    ¡Niños!, ¿quién se acuerda de New Kids on the Block? ... ¿No? ¿Nadie? Miren que sigue medio activo, ¿eh? Buéh... A ver, era una banda de jóvenes que hicieron algunas canciones bastante memorables en la década de los '90 y, si vinieron prestando atención a otros puestos de este listado y ya se imaginan a dónde vamos a parar, obtuvieron su propia serie animada con aparición de los personajes de carne y hueso. Como a los productores no se les cae una idea, la bautizaron con el mismo nombre de la banda. La serie trata, simplemente, de las aventuras de los integrantes de la banda en situaciones que muchos jóvenes de la época suponían normales, como ir a la escuela y cosas así.

    El nivel de producción no era el mejor. Los cortes de escena mostraban segmentos de los personajes reales, y si a eso sumamos una animación limitadísima y diseños de personajes bastante baratos, uno empieza a comprender por qué solamente llegaron a 13 episodios y un especial de Navidad.
  • 2
    Mega Babies (1999-2000)
    Lo increíble no es que esta serie haya visto la luz del día ni que haya conseguido una segunda temporada. Lo que realmente impresiona de este producto es que fue creación de Christian e Yvon Tremblay, responsables del súper espectacular SWAT Kats. ¿Cómo es posible que ambos productos hayan salido de las mismas mentes?

    Esta serie muestra las aventuras de los "Mega Bebés", un trío de infantes que reciben superpoderes por causa de una alineación de planetas. Así, bien ridículo. La serie es más recordada por los diseños asquerosos de sus personajes (principales y secundarios) y su humor de letrina. A veces resultaba un poco difícil de ver, la verdad, llegando al punto de la curiosidad mórbida. Sólo para estómagos fuertes.
  • 1
    The Brothers Flub (1999-2000)
    A veces ver la intro de un show ya es suficiente como para hacer sonar varias alarmas, y la intro de The Brothers Flub consigue que digamos "No, gracias" y cambiemos de canal o, mejor aún, apaguemos la televisión. Y no se trata de un concepto malo per se: esta es la historia de dos hermanos alienígenas que trabajan de repartidores en una empresa de transporte interplanetaria... pero hasta ahí llegan las buenas ideas, porque el resto lo componen personajes insoportables, animación barata, diseños ridículos e hiper-colorinches, y libretos absurdos. Parece querer imitar el estilo de Klasky Csupo (se nota mucho en los diseños y colores), pero en algún punto de la producción se olvidaron de darle relevancia a sus protagonistas y al resto del grupo. El resultado es una serie olvidable. Tan olvidable, de hecho, que hasta podría apostar que la mayoría de ustedes, queridos lectores, ni siquiera sabía que existía. Así estamos.

1. Extreme Ghostbusters (1997)

Ya de por sí la palabra "Extreme" en una serie de los '90 es una señal de alarma, en especial cuando se la adosan a una franquicia tan querida, como es la de los Cazafantasmas. El caso es que en la segunda mitad de 1997 salió al aire una nueva versión animada de las aventuras de Ray, Egon--No, esperen... ¡No era el grupo original! No, esta vez se trataba de una nueva generación de Cazafantasmas bajo la tutela de Egon Spengler, y la verdad es que, como concepto, la idea es buenísima. En la práctica, sin embargo, quedaron varios cabos sueltos. El principal problema de la serie era que sus personajes no terminaban de enganchar, al punto que hoy en día es difícil acordarse de ellos o de sus personalidades, aun habiendo visto la serie en su momento. Otro problema fue el pésimo manejo de los horarios durante las transmisiones originales en Estados Unidos, lo que llevó a tener poca repercusión. Una verdadera pena, ya que el estilo de dibujo no es malo, recordando muchísimo a lo visto en la fantástica serie animada de los Hombres de Negro. La verdad, esta es una serie que merecería una segunda oportunidad con una buena remake, y por eso la dejamos al final de la lista.
Anterior Siguiente < >