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Ránking | Por la plata baila el mono

Cambiando el auto: 10 bodrios de grandes actores

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Por: Jessica Blady

Las estrellas también necesitan comer y, muchas veces, la pifian con las elecciones.

Errar es humano y todos necesitamos alguna vez un dinerito extra para darnos un gusto o, simplemente, llegar a fin de mes. ¿Creen que en Hollywood es diferente? Todas las estrellas tienen derecho a comprarse una nueva mansión o cambiar su Lamborghini pasado de moda.

Esta es la única explicación que encontramos cuando vemos que la creme de la creme del séptimo arte decidió agachar la cabeza, estirar el brazo para agarrar al señor billetín y acceder a participar en semejantes bodrios.  

  • 10
    Échale la Culpa a Rio (Michael Caine)
    Michael Caine es lo mejor que le pasó al séptimo arte, pero también es humano y suponemos que, a mediados de la década del ochenta, andaba necesitado de dinero para pagar algunas cuentas. Es la única explicación que le encontramos a su participación en “Échale la Culpa a Rio” (Blame It on Rio, 1984), comedia de enredos dirigida por Stanley Donen (doble D'oh!). Miguelito se va de vacaciones con su amigo Victor (Joseph Bologna) y termina siendo seducido por la joven hija de este. Todo está mal en esta película, pero no olvidemos que Caine también participó en “Tiburón 4: La Venganza” (Jaws: The Revenge, 1987), la cual aceptó rodar por “la plata y el hecho de filmar en Hawái”, según sus propias palabras.
  • 9
    Mi Papá es un Gato (Kevin Spacey)
    Keyser Söze (ups, perdón por el spoiler), Frank Underwood, John Doe… y un gato. Así no queremos recordar al gran Kevin Spacey que, después de tantos malos bajo la manga, decidió canalizar su animalito interior para protagonizar esta comedia familiar dirigida por Barry Sonnenfeld (“Hombres de Negro”). Spacey es Tom Brand, un ejecutivo de negocios demasiado ocupado para pasar tiempo con su esposa y sus hijos. Por eso, Christopher Walken decide transformarlo en un minino -apodado Mr. Fuzzypants- para que pueda enmendar los errores. Todo lo que leyeron es verdad, esta película existe y se estrenó hace poco. Kevin, te perdonamos, pero evitá los personajes peludos.
  • 8
    Los Pequeños Fockers (Dustin Hoffman)
    Hasta “Los Fockers: La Familia de mi Esposo” (Meet the Fockers, 2004) veníamos bastante bien, incluso celebramos la incorporación de la dupla Dustin Hoffman/Barbra Streisand como los padres liberales de Ben Stiller. Lo que no podemos entender es el por qué decidieron volver para esta trecuela que está a años luz de las dos primeras entregas de esta franquicia fallida. Se nota el desgano, el cambio de director y la poca onda que le pusieron a los chistes, pero sobre todo se nota que todos trabajan por el billete, incluyendo a Hoffman que, inicialmente, había declinado la oferta debido a las inconsistencias del guión y el reemplazo de Jay Roach tras las cámaras. El actor y el estudio llegaron a un “acuerdo” y Dustin accedió a filmar sólo seis escenas.
  • 7
    La Isla del Dr. Moreau (Marlon Brando)
    Marlon Brando nos dejó papeles memorables como el de Vito Corleone, pero también al olvidable Dr. Moreau en una (la peor) de las tantas adaptaciones cinematográfica de la novela de H.G. Wells. El premiadísimo actor es el científico loco de turno que experimenta con animales con la intención de otorgarles características humanas y así mejorar la especie. Ya sabemos que todo se descontrola y los monstruitos deciden rebelarse contra su creador, una venganza bastante justa después de obligarnos a ver semejante mamarracho. La producción de la película de John Frankenheimer y Richard Stanley estuvo plagada de inconvenientes, incluyendo un huracán y las estrambóticas exigencias y aportes de Marlon a la historia.
  • 6
    Man Trouble (Jack Nicholson)
    Si pensaban que la secuela de “La Fuerza del Cariño” era el punto más bajo en la carrera de Jack Nicholson, se equivocaron. Unos años antes se despachó con “Man Trouble” (1992), una comedia romántica que, seguramente, querrá borrar de su currículum. Jack hace el papel de Eugene Earl Axline, entrenador de perros guardianes (¿?) y mentiroso patológico que termina vinculado sentimentalmente con una de sus clientas, la bella cantante Joan Spruance (Ellen Barkin). En el medio hay un montón de situaciones enredadas, pero no se molesten, ni el carisma de Nicholson rescata este bodrio monumental que, seguramente, quedó arrumbado en alguna estantería de videoclub de barrio.
  • 5
    Malas Compañías (Anthony Hopkins)
    ¿Se acuerdan cuando Anthony Hopkins amenazó con retirarse de la actuación porque ya no le daba satisfacciones? Bueno, parece que en algún momento el disfrute quedó de lado y ya nada importó cuando empezó a sumarle ceros a su cuenta bancaria. Antonio decidió dejar los dramas ingleses y agarrar cuanta franquicia le ofrecieran, también un par de bodrios que ni siquiera sabíamos que existían como “Malas Compañías” (Bad Company, 2002), una comedia de acción donde interpreta a un agente de la CIA que debe hacer equipo con el hermano gemelo de su compañero fallecido para evitar un ataque terrorista en la ciudad de Nueva York, entre otras cosas. Billetera mata prestigio.
  • 4
    La trilogía Da Vinci (Tom Hanks)
    A Tom Hanks se lo quiere en las buenas y en las malas. Sepan entender que no es la primera opción que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en “héroe de acción”, así que lo más cercano que pudo conseguir dentro de esa definición fue al profesor Robert Langdon, el famoso protagonista de los bestsellers de Dan Brown. Ninguna de las películas que, hasta ahora, conforman la trilogía puede considerarse una gran obra cinematográfica, pero entre la controversia y los paseos por Europa, la dupla conformada por Hanks y su amigote, el director Ron Howard, sigue juntando millones a lo loco sin hacerle daño a nadie. Tom se nos está poniendo grande, dejémoslo que juegue al héroe intelectual mientras le siga dando el cuero.
  • 3
    Jack & Jill (Al Pacino)
    A esta altura podemos esperar cualquier paparruchada de Adam Sandler. “Jack & Jill” (2011), película en la que interpreta a Jack y a su insoportable hermana gemela Jill (¿?) está, sin duda alguna, en el fondo del tarro (y eso es mucho decir cuando hablamos de su carrera), pero no había necesidad de arrastrar a la ruina a una deidad como Al Pacino. Ok, nadie lo obligó a formar parte de esta “comedia” en la que hace de sí mismo. Sí, Pacino es el famoso actor al que Jack, exitoso ejecutivo de una agencia publicitaria, debe convencer para aparecer en un comercial de Dunkin' Donuts. ¿Será este un augurio para el futuro que le depara a la estrella? ¿Terminar vendiendo comida chatarra en la TV, en vez de hacer historia con sus papeles en la pantalla grande? Prendamos velitas para que esto no ocurra.
  • 2
    Mortdecai (Johnny Depp)
    Johnny Depp ya no es lo que era: ese actor camaleónico que supo apartarse de la imagen de sex symbol rebelde para demostrar todos sus dotes actorales. Cada tanto intenta volver a la buena senda, pero todos esos años componiendo estrambóticos personajes para Tim Burton y compañía al final hicieron mella, y ahora parece no poder despegarse de los manierismos y los protagónicos caricaturescos. No hablemos de secuelas como “Alicia” o “Piratas del Caribe”, evitemos bodrios como “El Turista” (The Tourist, 2010) que, de entrada, parecía una buena idea. Concentrémonos en “Mortdecai: El Artista del Engaño” (Mortdecai, 2015), una supuesta comedia policial centrada en el refinado comerciante de arte del título. Una aventura sin patas ni cabeza que, además, derrocha el talento de estrellas como Gwyneth Paltrow, Ewan McGregor, Paul Bettany y Olivia Munn. ¿Tan necesitados estaban, muchachos?
  • 1
    Dirty Grandpa… y toda la carrera de Robert de Niro post 2002
    Por favor, que alguien venga y rescate a Robert De Niro de esta debacle que lo aqueja desde hace casi 15 años. Parecería que un día se levantó y decidió agarrar cualquier papel que se le cruce por el camino sin importar su “calidad”, tal vez, por miedo a no conseguir nada potable para su estatus de estrella y su edad, un flagelo muy común en Hollywood. Roberto hizo de todo: policía vejete, padre de familia vejete, criminal vejete… bueh, entienden el punto. Ni siquiera sus colaboraciones junto a David O. Russell zafan lo suficiente y, en seguida, quedan opacadas cuando recordamos ese bochorno que es “Mi Abuelo es un Peligro” (Dirty Grandpa, 2016). ¿La vieron? NO lo hagan. Por la santísima memoria de Travis Bickle, evítense ese mal trago y crucen los dedos para que Martin Scorsese nos devuelva al De Niro que tanto admiramos cuando “The Irishman” (2018) llegue a los cines.

1. Échale la Culpa a Rio (Michael Caine)

Michael Caine es lo mejor que le pasó al séptimo arte, pero también es humano y suponemos que, a mediados de la década del ochenta, andaba necesitado de dinero para pagar algunas cuentas. Es la única explicación que le encontramos a su participación en “Échale la Culpa a Rio” (Blame It on Rio, 1984), comedia de enredos dirigida por Stanley Donen (doble D'oh!). Miguelito se va de vacaciones con su amigo Victor (Joseph Bologna) y termina siendo seducido por la joven hija de este. Todo está mal en esta película, pero no olvidemos que Caine también participó en “Tiburón 4: La Venganza” (Jaws: The Revenge, 1987), la cual aceptó rodar por “la plata y el hecho de filmar en Hawái”, según sus propias palabras.
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