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Ránking | Nada es lo que parece

Whatatwist: 10 películas de Netflix con finales sorpresa

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Por: Jessica Blady

Sorprender al espectador, descolocarlo. Esa es la clave de estas películas con giros inesperados.

No se preocupen, aunque ya deberían haber visto la mayoría de la pelis de esta lista, no les vamos a spoilear esos finales tan osados. Claro que al decir que tienen “desenlace sorpresa” un poco estamos tirando bardo.   

Ya están avisados. Esta nota viene con spoilers porque, decir que estas historias tienen “plot twist”, ya se validan por sí mismos. La idea pasa por la sorpresa y que el argumento nos tome desprevenidos en la sala oscura del cine. Muchos directores hicieron escuela gracias a este recurso y se ganaron tanto nuestra admiración, como alguna que otro insulto furibundo. Por suerte Netflix está lleno de estas maravillas.      

  • 10
    El Protegido (Unbreakable, M. Night Shyamalan, 2000)
    M. Night Shyamalan busca repetir la hazaña de “Sexto Sentido” y, con los millones ganados a cuestas y la fama conseguida, se despacha con un historia comiquera mucho antes de que el género invadiera las pantallas. Bruce Willis vuelve a ser el protagonista, esta vez como David Dunn, un guardia de seguridad que, tras convertirse en el único sobreviviente de un terrible accidente ferroviario, descubre que es indestructible y decide usar este “poder” para ayudar a la sociedad. La idea de Shyamalan sobre la antítesis héroe/villano y su surgimiento es genial, logra una película oscura y con buenos climas pero, como ocurre con la gran mayoría de sus obras, se queda corto con el desenlace que, una vez más, viene con sorpresa incluida.
  • 9
    El Juego (The Game, David Fincher, 1997)
    David Fincher hace lo que mejor le sale: engatusar al espectador y sumirlo en un juego truculento plagado de misterios. Nicholas Van Orton (Michael Douglas) es un adinerado y solitario banquero de San Francisco que está a punto de cumplir 48 años (misma edad en la que su padre se suicidó). Su vida se empieza a poner patas para arriba cuando Conrad (Sean Penn), su problemático hermano, lo introduce en el mundo de Consumer Recreation Services (CRS), una compañía un tanto inusual dedicada al entretenimiento. A partir de allí Nicholas deberá enfrentar un montón de extrañas situaciones, algunas un tanto peligrosas.
  • 8
    La Raíz del Miedo (Primal Fear, Gregory Hoblit, 1996)
    Edward Norton hace su debut en la pantalla grande con este drama legal basado en la novela homónima de William Diehl. Con su magnifica interpretación, Eduardito le roba protagonismo al mismísimo Richard Gere y consigue su primera nominación al Oscar como Actor de Reparto poniéndose en la piel del joven acólito Aaron Stampler, acusado del asesinato de un prestigioso arzobispo. Lo que empieza siendo un juicio “publicitario”, pronto se transforma en un caso súper emocional para el abogado del chico que ahora debe lidiar con el escándalo y el destape de los abusos sexuales del religioso. La justicia prevalecerá pero, ¿cuál es la verdad que se esconde detrás de todo esto?
  • 7
    Sexto Sentido (The Sixth Sense, M. Night Shyamalan, 1999)
    Después de dos peliculitas que nadie vio, M. Night Shyamalan decide cambiar el registro de sus obras -comedias dramáticas y más familiares- y meterse de lleno en los géneros. Gracias a la conmovedora actuación del pequeño Haley Joel Osment, una historia de suspenso y terror bastante original, y un manejo de la cámara y la narrativa que logra manipular al espectador de la mejor manera posible, el director y guionista se embolsa un suceso sin precedentes dentro de su propia filmografía y salta a la fama como uno de los nuevos jóvenes realizadores. Cole Sear (Osment) tiene un don/maldición: ve gente muerta que, en parte, necesita de su ayuda para hacer las paces con este mundo. Tras un incidente con un joven paciente, el doctor Malcolm Crowe (Bruce Willis) tratará de ayudar al pequeño, y por qué no a sí mismo, para alivianar sus propias culpas.
  • 6
    El Club de la Pelea (Fight Club, David Fincher, 1999)
    La primera regla del Club de la Pelea es: “Nadie habla sobre el Club de la Pelea”. Fincher toma como punto de partida la novela homónima de Chuck Palahniuk y, a pesar de no enamorar a los críticos, logra convertirla en su clásico de culto porque, obviamente, el público necesitó verla varias veces para entender de qué iba la cosa. La historia de este “hombre común” -aburrido de su rutina dentro de una sociedad yanqui dominada por las grandes compañías y el consumismo, que decide combatir sus “frustraciones” creando un club clandestino que, a la larga, se transforma en una “organización anticapitalista y anticorporativa”-, no sólo se convirtió en una de los films más analizados y controvertidos del fin del milenio, sino en toda una metáfora del cambio en la vida política estadounidense que se avecinaba por aquel entonces.
  • 5
    Donnie Darko (Richard Kelly, 2001)
    Tras salvarse de un extraño accidente -del cual fue “alertado” por las visiones de un conejo demoníaco y gigante llamado Frank-, Donnie (Jake Gyllenhaal) debe cometer una serie de delitos para corregir el consecuente fin del mundo, cuya cuenta regresiva comenzó al momento de su escape de la Parca. Acá, la naturaleza paradójica del viaje en el tiempo está directamente relacionada al miedo de alterar el pasado o el futuro. Esta gran subtrama de la ciencia ficción se mezcla con el thriller psicológico y el misterio, y el resultado es esta obra de culto, bastante retorcida y enquilombada.
  • 4
    Desapareció una Noche (Gone Baby Gone, Ben Affleck, 2007)
    El debut de Ben Affleck como director es una de las tantas adaptaciones del novelista Dennis Lehane (“Río Místico”, “La Isla Siniestra”) que llegó a la gran pantalla. Este oscuro retrato de los barrios más bajos de Boston, narra los dilemas morales que deben afrontar Patrick Kenzie (Casey Affleck) y Angie Gennaro (Michelle Monaghan), una pareja de detectives que es contratada para encontrar a una pequeñita que desapareció sin dejar rastro. A medida que avanza su investigación se verán envueltos entre peligrosas pandillas, traficantes y pedófilos, además de una crisis profesional y personal que amenaza su relación… y su alma.
  • 3
    Pecados Capitales (Se7en, David Fincher, 1995)
    Un veterano detective a punto de retirarse (Morgan Freeman) y su novato reemplazo (Brad Pitt) van detrás de un asesino serial que utiliza los siete pecados capitales como guía para cometer sus atroces homicidios. El thriller psicológico da un giro de 180° y se aclimata a esa oscuridad (una vez más, tanto literal como metafórica) que le impregna el realizador. Una estética única, plagada de personajes ambiguos, violencia aludida, espacios sórdidos y laberinticos, y recovecos oscuros y claustrofóbicos que no hacen más que despistar al espectador. De esta manera, David Fincher abandona casi por completo su affair con el mundo de la música para meterse de lleno en la “oscuridad” del cine.
  • 2
    Oldboy: Cinco Días para Vengarse (Oldeuboi, Chan-wook Park, 2003)
    El surcoreano Chan-wook Park se despachó con una trilogía completa sobre la venganza, pero sin dudas esta segunda entrega es la más significativa, no por ser la más premiada o conocida por el público, si no por su doble trama revanchista y un final que nos deja con la boca abierta. Oh Dae-Su es un hombre común y corriente que tiene la mala suerte de ser secuestrado y encerrado en un habitación durante quince años sin explicación alguna. Un día, simplemente, queda suelto y sólo piensa en vengarse de aquellos que lo privaron de su libertad; pero antes deberá jugar un juego macabro, no sólo para descubrir los verdaderos motivos de su tortura, sino para traer de vuelta unos cuantos recuerdos olvidados del pasado.
  • 1
    Psicosis (Psycho, Alfred Hitchcock, 1960)
    Tras robar una cuantiosa suma de dinero, una joven y bella secretaria se da a la fuga y se hospeda en un remoto hotelucho regenteado por un muchacho de aspecto sospechoso que vive constantemente bajo la presión de su dominante madre. Las cosas no son lo que parecen, sobre todo si la supuesta protagonista muere a los veinte minutos de película. Hitchcock sorprende con la estructura de este thriller psicológico, tan perfecto, que cambia el punto de vista y desconcierta apenas presentado el “personaje principal”. Y después, ¿qué? Un juego de intrigas y misterios que sentó las bases para todo el cine de suspenso que vino después, y empezó a jugar con los “plot twist”, esos giros argumentales que dejan a los espectadores con la boca abierta preguntándose ¿qué pasó acá?, al mismo tiempo que siguen pasando los créditos finales.

1. El Protegido (Unbreakable, M. Night Shyamalan, 2000)

M. Night Shyamalan busca repetir la hazaña de “Sexto Sentido” y, con los millones ganados a cuestas y la fama conseguida, se despacha con un historia comiquera mucho antes de que el género invadiera las pantallas. Bruce Willis vuelve a ser el protagonista, esta vez como David Dunn, un guardia de seguridad que, tras convertirse en el único sobreviviente de un terrible accidente ferroviario, descubre que es indestructible y decide usar este “poder” para ayudar a la sociedad. La idea de Shyamalan sobre la antítesis héroe/villano y su surgimiento es genial, logra una película oscura y con buenos climas pero, como ocurre con la gran mayoría de sus obras, se queda corto con el desenlace que, una vez más, viene con sorpresa incluida.
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