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Tecnofail: 10 aparatos que fracasaron

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Por: Ignacio Esains

Tags: tecnología
Los vendieron como la tecnología del futuro y resultaron ser pisapapeles carísimos. Conocelos.

Sentate un rato y mirá en tu escritorio, o registrá tu bolsillo. Seguro que tenés dos o tres aparatitos de primera línea, grandes compras que hacen tu vida más fácil. Tu tablet, tu smartphone tus auriculares de alta gama, gadgets caros pero que son buenas inversiones. Pero si abris el cajón o mirás en el fondo del ropero, seguro que encontrás un cementerio de tecnología de cuarta, lleno de reproductores chinos de MP3, teclados en los que se te cayó un litro de cerveza, y por supuesto, alguna porquería que te compraste porque estabas convencido que iba a ser el nuevo GameBoy, o el nuevo DVD, y resultó más inútil que un reproductor de Laser-Disc.

 

  • 10
    Miicrosoft Zune
    Uh. Esta es una patada a las partes nobles. Con la velocidad de un dinosaurio atrapado en un pantano lleno de petróleo, Microsoft lanzó su competencia al ultra-exitoso iPod de Apple. Solamente 5 añitos después, cuando Apple ya había vendido unos 100 millones de aparatos. Para colmo, Microsoft cometió el mismo error que con la primera Xbox y se jugó por un diseño tipo “control remoto de Aurora Grundig” que hacía de un producto de por sí poco atractivo un verdadero repelente de clientes. Ah, y era carísimo. Ah, y tenía un DRM salvaje que hacía casi imposible meter tus canciones.
  • 9
    Nokia N-Gage
    Los fracasos consoleros son millones, desde la DreamCast que estaba buena pero no tenía mercado hasta el Virtual Boy de Nintendo que le tenemos cariño por lo bizarro que es. El único que no quiere nadie es el demoníaco Nokia N-Gage, una mezcla de celular y consola portátil que como celular era mediocre y como consola era el equivalente de esa tortura china de ponerte palitos de bambú abajo de las uñas. Pero lo peor de todo era tratar de agarrar esta empanada de metal y aluminio sin que las manos te queden como las garritas de un velocirraptor.
  • 8
    Segway
    Adentro de casa podemos ser todo lo ridículos que queremos. Nos ponemos un headset para chatear en nuestros juegos, y nos sentamos en una silla masajeadora, con un control en la mano, todo esto usando un pijama de los Caballeros del Zodíaco.... Pero cuando salís de casa no querés pasar vergüenza, que es lo que descubrió Segway, quizás el fracaso tecnológico más caro de la historia, una mezcla de motoneta, skate, y el andador que usa tu tía abuela para llegar hasta la puerta del baño que costaba solo 5000 dólares. Segway salió en 2001, y supuestamente iba a cambiar el mundo, aunque hoy solamente es utilizado por guardias de seguridad en los shoppings de Miami. Y lo peor es que en 2015 tuvimos que sufrir una ola de clones, sin manubrio, llamados “aeropatines”, que no solo andaban muy mal, sino que sus cargadores podían estallar en llamas. Sí. En llamas.
  • 7
    Twitter Peek
    En 2009, Twitter era LA red social del futuro, pero tenía un problemita (que aún hoy mantiene): no tenía ingresos. Algún genio dentro de la empresa tuvo la idea de vender un aparatoso tecladito que sería la alegría de los twitteros, ya que por sólo 200 dólares (¡!¡!¡!?!?!?!?!) te permitiría mandar tweets y leer tu TL desde dónde estuvieras. Sólo había un par de problemitas. Primero, el aparato estaba tan mal diseñado que sólo te dejaba ver 20 caracteres de cada tweet - tenías que hacer click en cada uno para leerlo. Y segundo, no era 2003, sino 2009, y un Blackberry más o menos digno, con teclado, costaba sólo un poco más. Fracaso. Fracasote.
  • 6
    Oakley Thump
    A la gente le gustan los anteojos de sol, y a la gente le gusta escuchar música, entonces, según la lógica de Oakley, la gente va a amar unos anteojos que de paso reproduzcan MP3. Estos eran los Thump, que por unos módicos 500 dolaritos te protegían de los rayos ultravioletas y de paso te permitían escuchar MP3, con una patética memoria interna de 256MB y que te obligaba a convertir cada una de tus canciones a un formato propio antes de escucharlas. Para colmo, la batería duraba menos de 6 horas y tenían una onda futurista fluo que parecía sacada de Volver al Futuro 2: un asquete.
  • 5
    Google Glass
    De esta se acuerdan, porque no fue hace 10 años sino hace menos de 24 meses que estábamos hablando de este resabio pedorro de utilería de Blade Runner como “la tecnología del futuro”. Google Glass consistía de un par de anteojos de realidad aumentada, que permitía tener todo el tiempo con nosotros la misma información que tenés alrededor de tu pantalla en un Call of Duty. Lo que en teoría podría ser medianamente interesante se perdía en la práctica, porque para usar Google Glass, te TENÍAS QUE PONER GOOGLE GLASS, lo que básicamente le decía a la gente que a) sos un salame b) tenés demasiada guita y la gastás en boludeces y c) probablemente estés grabando las caras de asco de la gente que te mira como parte del reality patético de tu vida ¿es difícil entender por qué esta tecnología no pegó?
  • 4
    HD-DVD
    ¿Te acordás que había una alternativa a Blu-Ray? Claro que no te acordás, porque la vida del formato HD-DVD de Toshiba fue tan corta como poco memorable. En los ‘80 Sony lanzó un formato de video cassette llamado Betamax, que intentó competir con VHS y a pesar de su superioridad técnica fue apabullado por la inteligencia del otro formato, desarrollado por VHS y apoyado por las grandes empresas de tecnología norteamericanas. Cuando a mediados de la década pasada se empezó a pensar en el sucesor de DVD, Sony no lo pensó un momento, y acaparó el mercado consiguiendo dos exclusividades clave: el estudio Warner y la cadena de retail Wal-Mart. Para peor, HD-DVD no tenía nada que lo diferencia realmente de Blu-Ray, y por lo tanto ni siquiera tuvo el apoyo de los tecnófilos.
  • 3
    Google Nexus Q
    ¿Por qué tantos aparatos de esta lista parecen salidos de una siniestra película de ciencia ficción? Nexus Q era una pelota negra, similar a la del manga GANTZ, que se sentaba en tu living y además de asustar a tus invitados reproducía distintos tipos de medios desde tus aparatos conectados, como Apple TV, Roku, o una PlayStation conectada por DLNA ¿el problema? Nexus Q sólo aceptaba contenido de Google Play. Sí: nada de iTunes, nada de Netflix, ni hablar de Spotify ni de tus sucios, sucios, megas de música pirateada. No duró ni un año.
  • 2
    Cuecat
    Que el consumidor yanqui es vago, no es ninguna novedad. Cuando empezó la era de Internet, la gente se quejaba de lo difícil que era escribir esas larguísimas direcciones web en nuestro navegador, así que en 1999 se inventó CueCat, un lector de código de barras que pasabas por ciertos avisos en una revista, o en la tele, y te ahorraba esos preciosos 4 segundos que te toma escribir www.fullescabio.com – o sea que eran como los códigos QR de hoy que no usa nadie, pero para usarlos tenías que comprarte una especie de mouse gigante con forma de gatito de cerámica.
  • 1
    AIBO
    ¿Por qué nos obsesionan las mascotas virtuales? ¿Por qué queremos ponerles caritas a la tecnología? Desde el Tamagotchi hasta el insoportable Clippy de Microsoft Office, intentamos humanizar lo que no es humano, y ninguno de estos monstruos es tan inútil como Aibo, el perrito robótico de Sony que jugaba con los niños, pateaba penales, y te miraba fijo con una cara sin ojos que lo hacía todavía más siniestro. Por suerte, antes de que dominaran el mundo, Sony los desenchufó en 2006. Su creador hizo un funeral en la empresa y dijo que no sólo enterraban al perrito, sino al espíritu innovador de Sony.

1. Miicrosoft Zune

Uh. Esta es una patada a las partes nobles. Con la velocidad de un dinosaurio atrapado en un pantano lleno de petróleo, Microsoft lanzó su competencia al ultra-exitoso iPod de Apple. Solamente 5 añitos después, cuando Apple ya había vendido unos 100 millones de aparatos. Para colmo, Microsoft cometió el mismo error que con la primera Xbox y se jugó por un diseño tipo “control remoto de Aurora Grundig” que hacía de un producto de por sí poco atractivo un verdadero repelente de clientes. Ah, y era carísimo. Ah, y tenía un DRM salvaje que hacía casi imposible meter tus canciones.
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