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Thrillers de Netflix: 10 joyas del suspenso

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Por: Jessica Blady

Si lo tuyo es el misterio, la sangre y el drama, te damos diez propuestas para este fin de semana.

Drama, misterio, acción, violencia. Todos estos elementos se conjugan en el thriller, uno de los mejores géneros que nos regaló la cinematografía.

Se viene un fin de semana largo y que mejor que echar mano al catálogo de Netflix y maratonear algunas (o todas, por qué no) de estas grandes obras, entre clásicas y modernas. 

  • 10
    Paranoia (Disturbia, D.J. Caruso, 2007)
    Pensemos en una versión teen de “La Ventana Indiscreta” (Rear Window, 1954) y el resultado es este thriller dirigido por D.J. Caruso (The Shield) y protagonizado por Shia LaBeouf, como un rebelde James Stewart adolescente que espía a sus vecinos desde la comodidad y el aburrimiento de su casa suburbana mientras cumple un arresto domiciliario. Sin duda alguna, los mejores momentos de este drama voyerista están relacionados con el perturbador vecino espiado interpretado por David Morse y la atmósfera general del film que, según el dictamen de un juez de California, no guarda mucha relación con la obra de Hitchcock o con el cuento en el que fue basada -“It Had to Be Murder” (1942) de Cornell Woolrich-, zafando así de un juicio por infringir derechos de autor.
  • 9
    El Regalo (The Gift, Joel Edgerton, 2015)
    Joel Edgerton debuta como productor, guionista y director de este thriller bastante retorcido protagonizado por él, Rebecca Hall y Jason Bateman que, acá, se aleja radicalmente del típico papel cómico al que nos tiene acostumbrados. Simon (Bateman) y Robyn (Hall) son una joven y feliz pareja cuya vida marcha de mil maravillas. Hasta que aparece un antiguo compañero de la escuela de Simon, Gordo (Edgerton), que se hace presente tras varios encuentros fortuitos y extraños regalos, para remover un secreto oculto por más de dos décadas. Cuando Robyn descubre lo que ocurrió entre Gordo y su esposo, comienza a cuestionarse su relación y cuánto pueden perseguirnos los asuntos del pasado.
  • 8
    Match Point (Woody Allen, 2005)
    Allen se pone ultra serio y realiza una de las mejores y más alejadas películas de su característica filmografía volviendo, así, a ganarse el cariño de los fans y de la crítica. El azar, la codicia, el sexo y la pasión se interponen en la vida de Chris Wilton (Jonathan Rhys Meyers), retirado tenista profesional que, de pronto, se encuentra rodeado de las familias más adineradas de Londres y ve una oportunidad para salir de su apretujado estado financiero. Chris entabla amistad con Tom Hewett y, con el tiempo, empieza a salir con su hermana Chloe, pero es Nola Rice (Scarlett Johansson), una actriz americana, quien le quita el sueño y quien, a la larga, se interpondrá en sus ambiciosos planes a futuro.
  • 7
    El Juego (The Game, David Fincher, 1997)
    David Fincher hace lo que mejor le sale: engatusar al espectador y sumirlo en un juego truculento plagado de misterios. Nicholas Van Orton (Michael Douglas) es un adinerado y solitario banquero de San Francisco que está a punto de cumplir 48 años (misma edad en la que su padre se suicidó). Su vida se empieza a poner patas para arriba cuando Conrad (Sean Penn), su problemático hermano, lo introduce en el mundo de Consumer Recreation Services (CRS), una compañía un tanto inusual dedicada al entretenimiento. A partir de allí Nicholas deberá enfrentar un montón de extrañas situaciones, algunas un tanto peligrosas.
  • 6
    Testigo en Peligro (Witness, Peter Weir, 1985)
    Alejado de Han Solo, Indy y los replicantes, Harrison Ford prueba otra de sus facetas como John Book, detective de Filadelfia que debe proteger al pequeño Samuel (Lukas Haas), un niñito amish que fue testigo del brutal asesinato de un policía encubierto. Al descubrir que hay agentes corruptos implicados en el crimen, Book decide poner al nene a salvo y refugiarse en la pacifica comunidad donde reside. Allí descubre una forma de vivir y percibir el mundo totalmente diferente aunque, claro, también hay un lugarcito para el romance prohibido; al menos, hasta que los malos los descubren e impera el caos y la violencia desmedida.
  • 5
    Tenemos que Hablar de Kevin (We Need to Talk About Kevin, Lynne Ramsay, 2011)
    Basada en la novela homónima de Lionel Shriver, la guionista y directora Lynne Ramsay nos pasea por un vertiginoso viaje emocional que va y viene en el tiempo para mostrarnos la tensa relación entre Eva Khatchadourian (Tilda Swinton) y su hijo Kevin (Ezra Miller). Una madre no muy amorosa y un pequeñín bastante inestable, una combinación que termina dando como resultado un sangriento y dramático desenlace. Los signos siempre estuvieron a la vista, pero no hay más ciego que el que no quiere ver. Ahora, Eva debe lidiar con las terribles consecuencias de lo que no pudo (ni supo) manejar a tiempo: la naturaleza violenta de un adolescente que siempre buscó tener la atención de su mamá.
  • 4
    La Sospecha (Prisoners, Denis Villeneuve, 2013)
    Hugh Jackman es Keller Dover, un padre que hará lo que sea para encontrar a su pequeña hija secuestrada durante la noche de Acción de Gracias. A pesar de los esfuerzos de la policía, especialmente del detective Loki (Jake Gyllenhaal), Doves tomará el asunto en sus propias manos, sin importarle perder el alma en el proceso. Esta oscurísima historia se va cerrando en sí misma (y sobre el espectador) como los laberintos que tanto se representan a lo largo de la película. Viola Davis, Maria Bello, Terrence Howard, Melissa Leo y Paul Dano completan el elenco de la primera obra de Denis Villeneuve en los Estados Unidos.
  • 3
    Desapareció una Noche (Gone Baby Gone, Ben Affleck, 2007)
    El debut de Ben Affleck como director es una de las tantas adaptaciones del novelista Dennis Lehane (Río Místico, La Isla Siniestra) que llegó a la gran pantalla. Este oscuro retrato de los barrios más bajos de Boston, narra los dilemas morales que deben afrontar Patrick Kenzie (Casey Affleck) y Angie Gennaro (Michelle Monaghan), una pareja de detectives que es contratada para encontrar a una pequeñita que desapareció sin dejar rastro. A medida que avanza su investigación se verán envueltos entre peligrosas pandillas, traficantes y pedófilos, además de una crisis profesional y personal que amenaza su relación. El mejor Affleck, sin dudas.
  • 2
    La Conversación (The Conversation, Francis Ford Coppola, 1974)
    Harry Caul (Gene Hackman) es un católico devoto y amante del jazz. Su trabajo es la vigilancia, algo que lo convirtió en uno de los mejores del negocio. Este “espía profesional” mantiene una existencia bastante solitaria y privada, y nunca se ha planteado lo que sucede con la información que recolecta una vez que pasa a manos de sus clientes. Todo cambia a partir de un nuevo “encargo”: grabar la conversación de una joven pareja en medio de un parque de San Francisco. Harry cae en la tentación de escuchar qué dicen estas dos personas y pronto descubre que podrían ser el blanco de un asesinato. Una situación que lo llevará al extremo y lo convertirá en el cazador cazado.
  • 1
    Los Ángeles al Desnudo (L.A. Confidential, Curtis Hanson, 1997)
    Basada en la genial novela homónima de James Ellroy, Curtis Hanson se despacha con este hermosísimo homenaje al cine negro de la década del cincuenta para contarnos una serie de historias criminales que se van entretejiendo en la sórdida ciudad de Los Ángeles de la época. El glamour de Hollywood y la corrupción policiaca se entrecruzan con una trama llena de misterios que involucra, entre otros, a un detective con muchos principios (Guy Pearce), un policía que sólo sabe utilizar sus puños (Russell Crowe) y una bella prostituta (Kim Basinger). Una joyita que en, su momento, quedó totalmente opacada por “Titanic” (1997), pero que se luce y se destaca por tomar los mejores elementos del género y plasmarlos en una serie de subtramas que se retroalimentan formando un todo insuperable.

1. Paranoia (Disturbia, D.J. Caruso, 2007)

Pensemos en una versión teen de “La Ventana Indiscreta” (Rear Window, 1954) y el resultado es este thriller dirigido por D.J. Caruso (The Shield) y protagonizado por Shia LaBeouf, como un rebelde James Stewart adolescente que espía a sus vecinos desde la comodidad y el aburrimiento de su casa suburbana mientras cumple un arresto domiciliario. Sin duda alguna, los mejores momentos de este drama voyerista están relacionados con el perturbador vecino espiado interpretado por David Morse y la atmósfera general del film que, según el dictamen de un juez de California, no guarda mucha relación con la obra de Hitchcock o con el cuento en el que fue basada -“It Had to Be Murder” (1942) de Cornell Woolrich-, zafando así de un juicio por infringir derechos de autor.
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