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Lo mejor de Netflix: Las 10 de Lunatika

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Por: Florencia Orsetti

Tags: Netflix
Una lista tan subjetiva que habla de mí

El catálogo de Netflix es inmenso e intentar elegir una decena de títulos para recomendar no es algo fácil. Por esa razón, y como dice El Principito, elegí con el corazón: hice una lista de 10 producciones que me fascinan y que forman parte de mis gustos personales. 

Bien al estilo Netflix, lo dividí en categorías, aunque más subjetivas que las del sistema de streaming. Entonces, los invito a conocer 10 obras, para mí indispensables y, de paso, ver si coincidimos en gustos, sobre nuestras pelis, series y directores favoritos. 

  • 10
    La de terror: The Babadook (Jennifer Kent, 2014)
    Hay muchísimos films de terror en Netflix y a lo largo de mis notas he recomendado decenas de ellos. Pero si tengo que elegir una de todas esas películas, me quedo con The Babadook. Fácil de digerir y terrorífica para quienes busquen un visionado de buenos sustos, pero también muy reflexiva y dramática para quienes queremos algo más. Si me lo preguntan, para mí The Babadook es un drama psicológico ante todo, sobre la soledad, la culpa y la pérdida. La película nos presenta a un niño y su madre que deben enfrentar a una entidad sobrenatural que los acecha en su propia casa.
  • 9
    La de ciencia ficción: The Congress (Ari Folman, 2013)
    Una tapada y mi favorita personal de todas las películas de ciencia ficción de Netflix, en El Congreso, Robin Wright es ella misma, en un mundo donde las actrices dejan de tener una carrera prolífica una vez que envejecen… bueno, tampoco es que esté muy alejado de la realidad de Hollywod. En fin, la cuestión es que Wright termina formando parte de un plan que digitaliza actrices para volverlas eternas y de ahí, la película escala a niveles de surrealismo indescriptibles que alternan escenas de animación con live-action.
  • 8
    La de culto: Donnie Darko (Richard Kelly, 2001)
    Una de mis películas favoritas de todos los tiempos, de aquellas que puedo mirar una y otra vez sin cansarme, Donnie Darko es un thriller sobrenatural que te mantiene enganchado de principio a fin. Jake Gyllenhaal es Donnie, un adolescente con angustia social que comienza a canalizar todos sus sentimientos negativos en un conejo, que solo él puede ver. Poco a poco su entorno va cambiando y comienza a creer que el loco tal vez no es él, sino que algo extraño está sucediendo realmente que va más allá de la alucinación.
  • 7
    La mini-serie: Top of the Lake (Sundance Channel, 2013)
    Top of the Lake tiene lugar en Nueva Zelanda, pero tiene muchos elementos del gótico americano, lo que la vuelven una serie misteriosa de personajes bastante decadentes. La historia de seis episodios gira en torno a la desaparición de una niña justo después de que descubran que está embarazada, posiblemente producto de una violación. Elisabeth Moss es Robin, una oficial del FBI que vuelve al pequeño pueblo de Laketop, donde nació, para seguir la investigación de la niña y para terminar enfrentando, de una vez por todas, un pasado que no quiere recordar.
  • 6
    La serie: Sense8 (The Wachowskis, 2015)
    Hay infinidad de series en Netflix, pero, por alguna razón, sentí que para esta nota debía priorizar los contenidos originales de la plataforma. De esa ecuación terminé eligiendo Sense8, mi serie favorita del año pasado, que también entró rápidamente en mi top de series de toda la vida. Hay mucha subjetividad en esto, claro. Lo cierto es que Sense8 me llegó por su lado humano y carismático. La ciencia ficción es uno de mis géneros favoritos de la ficción, pero rara vez es protagonizado por personas como vos y yo, gente común, que tiene que enfrentar sus mambos diarios y que, ahora encima, se le suma un problemón conspiracional psíquico. Increíblemente filmada y muy introspectiva en la cultura y la mente de cada uno de sus ocho protagonistas, Sense8 vale muchísimo la pena. Vas a reir, vas a llorar, vas a gritar. No te la pierdas.
  • 5
    La clásica: Psycho (Alfred Hitchcock, 1960)
    Psycho es un hito en la historia del cine y un ícono en la cultura popular lo que la vuelve una película de terror obligada. Seminal tanto pata el género slasher como para todo el cine de suspenso que vino después, Psycho envejeció increíblemente bien y se mantiene como un thriller picante que puede tomar por sorpresa a muchísimos espectadores, que tal vez lleguen a ella para verla solo por ser “la película de la escena de la ducha”. Claro que hay mucho más –Psycho se guarda un giro de tuerca increíble y sigue siendo un espectáculo aterrador a nivel audiovisual, orquestado por un Hitchcock que ya lo había aprendido todo con Vertigo (1958).
  • 4
    La de Woody: Annie Hall (1977)
    Woody Allen jamás jugó tanto con el guion y las reglas cinematográficas como con Annie Hall, una comedia romántica sobre dos neuróticos: Alvy (Allen) y su compañera sentimental, Annie Hall (Diane Keaton). El dúo hace una pareja tan incongruente como disparatada que se ve envuelta en situaciones que valen por los diálogos, los soliloquios y las múltiples ocasiones en las que se rompe la cuarta pared. Mi favorita de Woody y de las mejores para introducirse en su filmografía, junto con Manhattan.
  • 3
    La de Tarantino: Kill Bill Volumen 1 & 2 (Quentin Tarantino, 2003 – 2004)
    Conocí a Tarantino con Kill Bill (no me juzguen, soy joven). Y aunque llegué a apreciar a Pulp Fiction como su mejor película –y la que más me voló el bocho– mi corazón está con Beatrix Kiddo y su travesía por asesinar al implacable Bill. Una historia de venganza cargada de violencia exagerada, mucha cultura pop, personajes muy bien escritos y un sinfín de referencias al cine de artes marciales asiático. La primera es frenética como pocas películas del director y la segunda ahonda mucho más en la psicología de sus personajes y nos trae los típicos diálogos que hacen que los personajes de Tarantino sean tan queribles.
  • 2
    La de Lynch: Blue Velvet (David Lynch, 1986)
    No hay otra película de David Lynch en Netflix, pero no voy a decirles “no me quedó otra”, porque Blue Velvet es de mis favoritas del genio surrealista, junto con Mulholland Drive y Lost Highway. La película es un coctel de terror psicológico, surrealismo y noir que lleva a dos jóvenes a investigar un crimen en base a una oreja que encuentran en un campo. La base es una película criminalística de misterio como cualquier otra, pero la ejecución, muy onírica y narcótica, acompañada de la hipnótica banda sonora de Angelo Badalamenti, te va a dar una idea de por qué el cine de Lynch es tan particular.
  • 1
    La de Fincher: Fight Club (David Fincher, 1999)
    Cerremos, con una recomendación de otro de mis directores favoritos. No es fácil encontrar películas que generen las mismas sensaciones que Fight Club. Es una película bastante cruda, de moral dudosa y crítica social muy fuerte. Sus personajes nihilistas logran trasmitirnos adrenalina y entusiasmo a través de su lucha –literalmente– por salir de su decadencia. Probablemente quieras verla más de una vez, ya que luego del final, ESE final, vas a querer encontrar los distintos avisos que nos va dando la película para anticiparnos el giro.

1. La de terror: The Babadook (Jennifer Kent, 2014)

Hay muchísimos films de terror en Netflix y a lo largo de mis notas he recomendado decenas de ellos. Pero si tengo que elegir una de todas esas películas, me quedo con The Babadook. Fácil de digerir y terrorífica para quienes busquen un visionado de buenos sustos, pero también muy reflexiva y dramática para quienes queremos algo más. Si me lo preguntan, para mí The Babadook es un drama psicológico ante todo, sobre la soledad, la culpa y la pérdida. La película nos presenta a un niño y su madre que deben enfrentar a una entidad sobrenatural que los acecha en su propia casa.
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