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Ránking | 12 pulpos negros

El cielo y el infierno: 12 series de TV de culto argentinas

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Por: Ignacio Esains

Tags: TV Argentina
Fantasía, terror y ciencia ficción argenta en esta lista de lo mejor y lo peor de “la otra tele”

¿Qué es exactamente una serie “de culto”? En general el término se refiere a las series diseñadas para un público de obsesivos y conocedores, los que aman lo extraño, lo experimental, lo diferente. Por eso en general estas series se acercan al “género”: la ciencia ficción, el terror, la fantasía. A veces, esas series (“Lost”, “X-Files”, “Twin Peaks”) se popularizan y alcanzan un público más amplio. A veces (“Eerie, Indiana”, “Carnivale”, y mil más) quedan en las manos del nicho para el que fueron creadas. Y a veces las ve un productor argentino y dice “¿qué tal si hago mi propia serie de superhéroes?” o crímenes televisivos por el estilo. A lo largo de las décadas han existido los predecibles bodrios, pero también grandes series de culto, masivas, desconocidas y hasta canceladas. Preparate a conocer los picos y los valles, lo mejor y lo peor, el cielo… y el infierno (esta última oración está buenísima si la decís imitando la voz de Narciso Ibáñez Menta).

  • 12
    EL INFIERNO: Por el Nombre de Dios
    Los hermanos Slavich fueron, durante algunos años, los reyes de la tele de culto en la Argentina, gracias a “El Garante” y episodios memorables de “Tiempofinal”. En 1999 los Slavich recibieron un presupuesto altísimo (para la época) y la misión de crear una gran miniserie de fantasía, acción, y terror. “Por el Nombre de Dios” es una historia de resurrecciones, profecías, e invocaciones demoníacas que enfrenta a un hombre común (Adrián Suar) con un inquisidor interpretado por un Alfredo Alcón en modo full delirio místico. El producto se les fue de las manos después de un par de buenos capítulos, pero las buenas intenciones hicieron que muchos la viéramos hasta el final.

    (ah, sí, vale aclarar que hasta las series que están más bajo en la lista de “El Infierno” nos resultan más simpáticas que cualquier novela de Estevanez).
  • 11
    EL CIELO: La Casa (2015, TV Pública)
    La iniciativa CDA ha generado muchos productos interesantes de género, y sin duda destaca esta miniserie de Diego Lerman (“Tan de Repente”, “Refugiado”) que nos invita a visitar una casa del tigre en distintos puntos en el tiempo: “13 décadas, 13 historias, una casa”. Cada episodio es una excusa para jugar con un género distinto, y aún el más naturalista de los capítulos tiene presentes a los fantasmas de los anteriores. Un elenco de lujo, un presupuesto generoso, un puñado de grandes guiones y la visionaria dirección de fotografía de Iván Gierasinchuk son suficientes para poner a “La Casa” en el panteón de la TV argentina.
  • 10
    EL INFIERNO: Chica Cósmica (1997, América TV)
    Exactamente lo que suena: una versión del clásico ochentero “Mi Novia es una Extraterrestre” con Catherine Fulop en el papel de Kim Basinger, pero con efectos especiales que harían sonrojar hasta a “Monguito” el alien de la peli de Porcel. El estilo era sitcom pura, muy autoconsciente, y se notaba que nadie se había preocupado mucho por el producto. Y sin embargo, Catherine se comprometía cien por ciento con este bodrio absoluto, haciendo casi mirable esa historia de amor y casi graciosos esos chistes atroces.
  • 9
    EL CIELO: Buenos Aires 2040 (1963, Canal 13)
    Un cielo hipotético, al menos, porque son pocos los que han visto esta supuesta maravilla de la televisión, la “Dimensión Desconocida” argentina. Después del éxito de la serie “Yo Soy Porteño”, Canal 13 convocó al mismo equipo (“Gius” y el enorme David Stivel) para hacer otra serie “divertida”. El dúo, provocador como siempre, inventó esta sátira política que planteaba una Buenos Aires del futuro en tono de comedia musical. Tanta furia le provocó este proyecto a Oscar Luis Massa (alto dirigente del canal y autor original de la deplorable “Los Pérez García”) que buscó todas las excusas posibles para sacarlo del aire. Solamente 11 capítulos fueron emitidos, y a pesar de su notoriedad, desapareció de la historia de la TV, o como dijo una vez Gius: “Era más sencillo evocar entrañables tiempos que imaginar un Buenos Aires futurista”.
  • 8
    EL INFIERNO: Drácula (1999, América TV)
    Otro caso en el que la ambición supera al producto final. Diego Kaplan era uno de los directores más interesantes de los ‘90, creador de videos musicales memorables y autor de la interesantísima peli independiente “¿Sabés Nadar?”. En 1999 Kaplan encaró su proyecto más ambicioso, una miniserie que literalmente se le vino encima, una adaptación de la clásica historia de vampiros llena de referencias. En un minuto era Nosferatu, al siguiente era una de John Carpenter, en una escena hacía homenaje a la Hammer y dos minutos después De Palma era el guía. En medio de las grabaciones, Calvo sufrió el ACV que puso en pausa su carrera, y Kaplan terminó Drácula… como pudo.
  • 7
    EL CIELO: El Pulpo Negro (1985, Canal 9)
    Podría ser cualquiera de las miniseries de Narciso Ibáñez Menta, esta cruza de Vincent Price y Alfred Hitchcock (o Roger Corman) argentino… pero esta, su última obra maestra, parece diseñada para enriquecer las filas de la TV de culto. Ibáñez Menta interpreta a un escritor de misterio que recluta a cuatro criminales para asesinar a otros cuatro desconocidos en busca de la respuesta a una pregunta ¿queda impune un crimen sin móvil? La cita directa es a “Extraños en un Tren” del gran Alfred, y la puesta en escena (con la modestia de un Canal 9 de los ‘80) es pura creatividad de clase “B”. Los capítulos sobreviven en YouTube, en copias en VHS que los hacen aún más terroríficos.
  • 6
    EL INFIERNO: Una Familia Especial (2005, Canal 13)
    La idea no era mala ¿por qué no mezclar la típica historia costumbrista de Pol-ka con una amable invasión extraterrestre? Si funcionó con ALF, si había funcionado con “3rd Rock from the Sun”, nada podía salir mal. Sin embargo, esta telecomedia se parecía más al sketch de los Coneheads de Saturday Night Live - que en 7 minutos contaba todo lo que tenía que contar. “Una Familia Especial” quedó a mitad de camino, ya que el público no podía identificarse con este grupo de extraterrestres, y a la vez, el miedo de los autores a provocar el rechazo de ese mismo público con historias de ciencia ficción hacía que ese aspecto se diluya capítulo a capítulo.
  • 5
    EL CIELO: Sol Negro (2003, América TV)
    A principios de la década pasada una revolución sacudió la tele de aire. El éxito de series como Okupas, Disputas, y Tumberos parecía cargar de vida la pantalla, y los canales se peleaban por tener el producto más original, más cinematográfico, más agresivo. El país se frenaba para ver estas series… hasta que de repente, todo frenó. Y el fracaso de la ambiciosa, épica “Sol Negro” tuvo mucho que ver con eso.

    Esta serie ambientada en un neuropsiquiátrico era un asalto a los sentidos del espectador. El diseño de producción era puro exceso, un hospital que era un infierno sobre la tierra. Las imágenes buscaban transmitir la mente fragmentada de los protagonistas, amplificadas por musicalización psicodélica, y actuaciones grotescas - en particular un memorable Carlos Belloso. “Sol Negro” era brillante, y parecía desafiarte a verla. Por supuesto, fue condenada por el rating, de la mano de su subgénero de “prime time de prestigio” (que desaparecería al año siguiente con el fracaso de la continuación de “Resistiré”, “El Deseo”).
  • 4
    EL INFIERNO: Cybersix (1995, Telefé)
    Qué pena, en serio, qué pena que no sea buena. El cómic de Cybersix es una nota al pie en las carreras de Trillo y Meglia, los dos autores que le dieron vida en el original, pero la serie parecía diseñada para funcionar en la pantalla chica. Telefé invirtió un presupuesto considerable en captar una estética bien MTV 1995, permitir libertad creativa a sus guionistas, y contratar a Carolina Peleritti, que parecía nacida para el protagónico. Y sin embargo, Cybersix fue un horror, que desapareció de la pantalla en pocos capítulos - ¿quizás si le hubieran dado tiempo para crecer?
  • 3
    EL CIELO: La Condena de Gabriel Doyle (1998, Canal 9)
    Los hermanos Borensztein fueron durante unos años sinónimo de televisión de culto en la argentina, con la muy buena “El Garante” como primera obra, y algunos capítulos de “Tiempofinal” que coqueteaban con el terror sobrenatural. Sin embargo, y a pesar de la importancia de esas series, a la más interesante fue a la que peor le fue. El guión era del autor de historietas Néstor Barron y estaba plagado de referencias a la literatura fantástica de principios del siglo XX. Los diálogos eran imposibles, las actuaciones teatrales, y la imagen puro cómic, puro pulp, pura clase “B”. Fue un fracaso, claro, pero los que la pudimos ver en 1998 no nos la borramos de la mente.
  • 2
    EL INFIERNO: El Hacker (2001, Telefé)
    Fueron sólo 13 capítulos, que salieron al aire hace 15 años, y aún así esta serie ha sobrevivido en la cultura pop gracias a su delirante argumento y el nulo conocimiento de sus libretistas sobre las funciones básicas… no digo de una PC, sino de una bombita de luz o un enchufe. Carlín Calvo, otra vez, ahora como el hacker Próspero, que se había negado a participar de la guerra de Malvinas (¡relevancia!) y ahora se dedicaba a vengarse de quién sabe qué, hackeando todo, desde el velador de una mesita de luz hasta la puerta de un 147 ¡un as!
  • 1
    EL CIELO: Los Simuladores (2002, Telefé)
    ¿Podía ser de otra manera? La mejor serie de culto argentina empezó directamente al revés: como un homenaje a la televisión más tradicional y comercial de los años ‘80. “Brigada A”, pero con tratamiento cinematográfico. Pero la imaginación de Damián Szifrón y su equipo creativo no va por caminos predecibles, y pronto “Simuladores” fue mucho más que su visión original, animándose a juegos narrativos y visuales que estaban (y están) por encima de cualquier cosa a la que la televisión argentina se haya atrevido. La mejor serie de culto resultó ser la de mejor rating ¿quién lo diría?

1. EL INFIERNO: Por el Nombre de Dios

Los hermanos Slavich fueron, durante algunos años, los reyes de la tele de culto en la Argentina, gracias a “El Garante” y episodios memorables de “Tiempofinal”. En 1999 los Slavich recibieron un presupuesto altísimo (para la época) y la misión de crear una gran miniserie de fantasía, acción, y terror. “Por el Nombre de Dios” es una historia de resurrecciones, profecías, e invocaciones demoníacas que enfrenta a un hombre común (Adrián Suar) con un inquisidor interpretado por un Alfredo Alcón en modo full delirio místico. El producto se les fue de las manos después de un par de buenos capítulos, pero las buenas intenciones hicieron que muchos la viéramos hasta el final. (ah, sí, vale aclarar que hasta las series que están más bajo en la lista de “El Infierno” nos resultan más simpáticas que cualquier novela de Estevanez).
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