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Ránking | Clásicos de clásicos

DE MENOR A MAYOR: Aventuras gráficas de LucasArts

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Por: Jeremias Curci

La llegada de Day of the Tentacle Remastered nos lleva a repasar la frondosa obra de LucasArts.

Cualquier jugador que esté transitando su treintena de años, o aquellos curiosos arqueólogos digitales habrán vivido y recordarán con muchísimo cariño lo que conocemos como la edad dorada de las aventuras gráficas. Si bien hubo compañías que produjeron clásicos antológicos, sin duda alguna que LucasArts fue en mayor parte la responsable de darle al género el prestigio con el que cuenta, como también parte de su identidad.

Con la llegada de Day of the Tentacle Remastered a nuestras consolas, nos pusimos nostálgicos y decidimos intentar ordenar la obra de LucasArts, lo cual resulta en una tarea compleja, puesto que más allá de la memoria emotiva, son todos clásicos inolvidables.

  • 15
    Labyrinth (1986, PC)
    El primer juego de LucasArts fue la adaptación de un clásico fílmico: Laberinto, bajo el mando de David Fox y con la participación de creadores ilustres como Douglas Adams, Brenda Laurel –mujer pionera en el desarrollo de videojuegos- y Noah Falstein, quien seguiría vinculado a la firma por muchos juegos más.

    Su éxito fue más bien discreto y en cuanto a mecánicas de juego no difería demasiado de otros juegos del género de la época que se controlaban mediante el fraseo de verbos y sustantivos. El uso del motor Scumm llegaría después con Maniac Mansion, el segundo juego de la casa.

  • 14
    The Curse of Monkey Island (1997, PC)
    Ya sin ninguna de las mentes privilegiadas que dieron vida a las grandiosas aventuras de LucasArts es muy difícil hablar de juegos como The Curse of Monkey Island: una tercera entrega respetuosa de sus orígenes con un nuevo planteo audiovisual.

    El juego en sí resulta sólido, es disfrutable y cualquiera que haya jugado los clásicos encontrará guiños que le tocarán el corazón. Pero siempre hay peros, y en este caso nos encontramos con personajes no muy definidos y un final que deja bastante que desear.

  • 13
    Escape from Monkey Island (2000, PC)
    El fin de las aventuras gráficas de LucasArts llegaría con el cuarto título de la serie de piratas más popular del mundo del fichín. Con un aspecto visual completamente renovado gracias al motor GrimE (utilizado en Grim Fandango).

    Si bien tampoco fue creado con ninguno de los autores originales presentó -a diferencia de The Curse of Monkey Island- un guión muchísimo más solido, rebosante de humor y de referencias a la cultura pop, lo cual le valió el clamor por parte de los jugadores y la prensa especializada por igual.

  • 12
    Indiana Jones and the Last Crusade (1989, PC)
    Una de las grandes adaptaciones del cine a los fichines corre por cuenta del señor Gilbert, David Fox y Noah Falstein: miembros iniciales de LucasArts quienes bajo el sello de Lucasfilm publicaron Indiana Jones and the Last Crusade.

    El mayor mérito del juego fue por un lado, captar a la perfección el tono de la película, como también sus pasajes punto a punto: el colegio, las catacumbas en Venecia, el castillo de Brunwald y tanto más. Lo mejor es que integraba con muchísimo acierto el humor de la serie con las distintas mecánicas de juego y desde ya, la resolución de diversos puzles utilizando recursos del film.

  • 11
    Zak McKracken and the Alien Mindbenders (1988, PC)
    Luego del éxito que supuso el primer Maniac Mansion llegó Zak McKracken: una fenomenal aventura cuya premisa se apoyaba en el año 1997, donde Zak –un periodista de un gris periódico- junto a dos amigos estudiantes de Yale debían reunir las piezas de un aparato alienígena para hacer frente a los Caponians: una raza extraterrestre que se planteó reducir gradualmente la inteligencia de los humanos a través de un extraño zumbido en las líneas telefónicas.

    Más allá del excepcional humor y sobre todo, el guión que el juego presentaba, muchos –entre los que me incluyo- criticaron su limitada oferta en la cantidad de entornos que tenía, los cuales no eran más que cinco o seis reciclados para cada ocasión.

  • 10
    Full Throttle (1995, PC)
    Casi tan inolvidable y técnicamente maravilloso como fue The Dig es este Full Throttle, un juego que también es contemporáneo en la línea de tiempo de LucasArts. Heredó el sistema de inventario de Sam & Max y lo refinó al extremo, introduciendo secuencias animadas y actuaciones de voz con figuras como Mark Hamill.

    Full Throttle nos ponía en la piel de Roy Conrad: el fugitivo líder de una banda de moteros conocida como Polecats, acusados de un asesinato que no cometieron. Nuestro deber lógicamente, es limpiar nuestro nombre y el de nuestra banda, devolviéndoles la libertad. Su cortísima duración es su talón de Aquiles pero por lo demás, Full Throttle es un imperdible clásico de culto

  • 9
    Loom (1990, PC)
    La aventura de corte fantástica hilvanada por Brian Moriarty dividió las aguas en muchos aspectos gracias a su peculiar encare a la interacción durante la aventura y sus mecánicas de juego, con la vara de Bobbin en el centro del protagonismo mediante la cual, debíamos conjurar distintos hechizos.

    Muchos criticaron la linealidad y en cierto sentido, bajo desafío que presentaba. Sin embargo, su aporte resultó clave para lo que vendría en el futuro en LucasArts, ya que a partir de este juego se implementó el concepto de no morir en ninguno de los juegos posteriores, como tampoco encerrarse en situaciones sin salida.

  • 8
    Maniac Mansion (1987, PC)
    ¿Cuántos juegos pueden jactarse de ser tan clásicos y estar tan arraigados a la cultura del fichín como Maniac Mansion? Lo cierto es que Maniac Mansion fue un auténtico boom en el momento en el que fue editado. El segundo juego en la línea temporal de LucasArts revolucionó el ámbito de los fichines por muchos motivos: en primer lugar fue el debut del motor SCUMM, el cual ofrecía a diferencia de las aventuras clásicas de textos, una interfaz intuitiva que podía manejarse con el cursor o con los viejos ratones mecánicos.

    Además ofrecía la posibilidad de ser jugado con tres personajes seleccionables de entre un total de nueve, lo cual abría diversas posibilidades de juego, ya que cada uno de ellos tenía ciertos elementos que los hacían únicos, haciendo única también a la partida celebrada. En muchos aspectos fue fundacional, pero puesto en el contexto de la extensa trayectoria de LucasArts, con tantos pero tantos hits, se lleva un merecidísimo sexto lugar.

  • 7
    Monkey Island 2: LeChuk’s Revenge (1992, PC)
    Una secuela con todas las letras: Gilbert, Schafer y Grossman, los autores del juego original, produjeron en tiempo récord la continuación de un juego antológico que consigue tomar el legado y explotarlo a cotas realmente insospechadas.

    Porque Monkey Island 2: LeChuk’s Revenge es un juego muchísimo más ambicioso que el primero en todos los aspectos posibles; la escala del guión y la narrativa, los gráficos, la evolución del motor SCUMM, como también nuevas mecánicas de juego, entre las que se destacan algunos minijuegos para nada habituales, como la competencia de escupitajos.

  • 6
    Sam & Max Hit the Road (1993, PC)
    Basándose en los cómics creados por Steve Purcell –quien también se involucró en el diseño del fichín-, LucasArts encuentra en Sam & Max Hit the Road uno de los puntos más altos de su factoría en todos los sentidos posibles: la escritura del guión resultaba sobresaliente, con gags inolvidables y personajes tan sólidos como entrañables.

    Artísticamente también fue un suceso: tanto desde el aspecto visual –pasando por entornos y personajes- como también la interfaz de usuario remozada, llevando al motor Scumm a un nuevo nivel. La música también era alucinante, producto de la colaboración entre Peter McConnell, Clint Bajakian y Michael Land, con una solvencia tal que revalorizaba el motor iMuse.

  • 5
    Indiana Jones and the Fate of Atlantis (1992, PC)
    Más allá de lo brillante que resulta esta aventura, tanto por su escritura como por su presentación general y calidad de puzles que resolver, Indiana Jones and the Fate of Atlantis tiene el valor absoluto de ser uno de los pocos juegos que pudieron tomarse una licencia con un gigante como Indy Jones, despegándose del mandato del celuloide, entregando un juego sin fisuras evidentes.

    Un detalle muy singular y que en definitiva fue característico del título es el IQ o Indy Quotient: un sistema que evaluaba nuestro avance a través de la fantástica historia que presentaba, según las decisiones que tomábamos y la forma de resolver ciertos pasajes concretos de la misma.

  • 4
    Day of the Tentacle (1993, PC)
    La secuela del mítico Maniac Mansion llega para revolucionarlo todo desde todos los aspectos posibles. Más allá de la fenomenal escritura que da forma a una trama memorable, es en el diseño de los puzles y mecánicas de juego en general donde el juego es un triunfo. Con el viaje en el tiempo como premisa, nuestro deber era hacer interactuar a los tres personajes principales en distintas épocas de la historia americana, siempre con el objeto de evitar que el Tentáculo Púrpura se alce con la dominación mundial.

    Desde lo estético y artístico el juego resultaba destacable para su época, gracias a sus preciosas ilustraciones de estilo cartoon que daban a cada entorno y personaje una personalidad única; elementos acompañados por un sonido excepcionalmente trabajado, en particular con las flamantes actuaciones de voz, puesto que fue el primer juego de LucasArts en incluirlas.

  • 3
    The Dig (1995, PC)
    The Dig es otro de los juegos de maravillosa factura, obra de LucasArts. El dato curioso es que el mismo nació en la mente de Steven Spielberg, quien lo imaginó como una película pero que al ver las limitaciones técnicas y presupuestales, decidió cederlo para que se convierta en un fichín. Visualmente es de lo mejor que tiene LucasArts en su haber, y la historia que nos presenta deja de lado el humor para ofrecer un tono oscuro y complejo en el marco de la ciencia ficción.

    Precursora en la temática del meteorito que impacta en la tierra –respecto a películas como Armageddon o Impacto Profundo-, la narrativa nos pone en las botas de unos astronautas cuya misión es la de hacer volar por los aires una enorme roca espacial que se dirige hacia nuestro planeta.

    Lo que no esperaban encontrar en el interior del asteroide es el acceso hacia un planeta desconocido, en el cual nos encontramos extraviados, debiendo aprender el lenguaje y la operatoria de desconocidos artefactos para volver sanos y salvos a casa. Una aventura con una escritura sólida, con pasajes realmente asombrosos dignos de ser vividos por cualquier jugador que se precie de serlo

  • 2
    The Secret of Monkey Island (1990, PC)
    Aunque la trayectoria de LucasArts se respaldaba años atrás del lanzamiento de The Secret of Monkey Island, lo cierto es que muchos ingresaron a su maravilloso universo de fichines a través de esta misma ventana, tanto en su versión original como en la reedición para monitores VGA de 256 colores (un lujo para su época). La “trifecta” de LucasArts sacó lo mejor de sí: hablamos de Ron Gilbert, Tim Schafer y Dave Grossman, quienes construyeron una entrañable aventura de piratas en el caribe, con Guybrush Threepwood a la cabeza.

    Un juego que hacía del pensamiento lateral un estilo de vida, al igual que sus gags inoxidables, eventos únicos como el duelo de insultos, y más importante, el responsable de establecer el sello de calidad característico de la compañía. Vale la pena revisitarlo, tanto como jugar sus reediciones en HD.

  • 1
    Grim Fandango (1998, PC)
    La gran obra de LucasArts es paradójicamente el último título en el que el legendario Tim Schafer produjo para la casa que tantas satisfacciones nos dio. Grim Fandango presenta una nueva forma gráfica desconocida hasta el momento, como también de interacción con los entornos y los personajes.

    Manteniendo el nivel de humor inteligente de siempre, presenta figuras estelares de primera: Manny Calavera, Mercedes Colomar, Glottis o Hector LeMans entre otros, hacedores de las líneas de diálogos y situaciones tan hilarantes como inolvidables, fruto de un libreto prodigioso.

1. Labyrinth (1986, PC)

El primer juego de LucasArts fue la adaptación de un clásico fílmico: Laberinto, bajo el mando de David Fox y con la participación de creadores ilustres como Douglas Adams, Brenda Laurel –mujer pionera en el desarrollo de videojuegos- y Noah Falstein, quien seguiría vinculado a la firma por muchos juegos más. Su éxito fue más bien discreto y en cuanto a mecánicas de juego no difería demasiado de otros juegos del género de la época que se controlaban mediante el fraseo de verbos y sustantivos. El uso del motor Scumm llegaría después con Maniac Mansion, el segundo juego de la casa.
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